El alto tribunal ratifica el fallo del TSJ que ordena la suspensión cautelar de la prolongación de Blasco Ibáñez

El Supremo frena el plan del Cabanyal

2004-03-26Publicat per: Levante
l Tribunal Supremo ratificó ayer el auto de suspensión cautelar del plan del Cabanyal dictado por el Tribunal Superior de Valencia y recurrido por el Ayuntamiento de Valencia. El alto tribunal da así la razón a las asociaciones vecinales que pidieron hace dos años la paralización de los derribos en el área del barrio de pescadores declarada Bien de Interés Cultural. Los tribunales deberán pronunciarse ahora sobre el contenido del plan, después de ordenar la suspensión de las obras dado su carácter irreversible
El Tribunal Supremo ratificó ayer el auto del Tribunal Superior de Valencia que ordenaba la suspensión cautelar del plan especial del Cabañal para la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez, según adelantaron ayer fuentes de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia. Esta asociación y Salvem el Cabanyal están personadas en el recurso contra el Plan de Reforma Interior (Pepri)del Cabanyal, aprobado por el equipo de gobierno de Rita Barberá para prolongar la Avenida Blasco Ibáñez hasta el Paseo Marítimo, a costa del derribo de una parte del barrio declarado en 1993 Bien de Interés Cultural (BIC).
Las manzanas afectadas por la prolongación de Blasco Ibáñez están entre las calles Pescadores y Amparo Guillem, donde se encuentran edificios protegidos e incluidos en el área BIC. El auto del TSJ advertía de lo irreversible de cualquier actuación urbanística en esta zona y anteponía la protección del patrimonio al interés general que esgrimía el equipo de gobierno del PP.
El presidente de la federación de vecinos, Antonio Cañuelo, mostró ayer su satisfacción por el auto del Supremo y manifestó que «ahora habrá que sentarse para ver qué hacemos y cómo se rehabilita el Cabanyal-Cañameral». Tras la suspensión cautelar, el Tribunal Superior de Valencia tendrá que dirimir sobre el recurso contencioso de los vecinos contra el plan del Cabanyal propiamente dicho. Antonio Cañuelo manifestó que el alto tribunal les ha dado la razón y ha dicho que «no se puede destruir la trama urbana de Cabanyal-Canyameral». También «insta al ayuntamiento a negociar y buscar una solución para el barrio».
Los vecinos pidieron la suspensión cautelar del plan del Cabanyal para evitar unos derribos que serían irreversibles y que la prolongación acabara llevándose a cabo mediante una política de hechos consumados, como ocurrió con el Teatro Romano de Sagunto.
El Ayuntamiento de Valencia, por su parte, mantiene desde un principio la tesis de que el derribo y sacrificio de cuatro manzanas implicaría la revitalización del conjunto del BIC que se encuentra en un grave estado de degradación y abandono.