La Conselleria insta al Ayuntamiento a pedir que el Consejo de Cultura medie en el plan de Blasco Ibáñez

2000-09-07Publicat per: Las Provincias
La Conselleria de Cultura sigue insistiendo al Ayuntamiento de Valencia que el proyecto de prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar a través del Cabanyal no tiene todos los informes y todas las valoraciones que justifiquen la alteración de un conjunto urbanístico declarado Bien de Interés Cultural. Por ello, según fuentes del departamento autonómico, la Corporación debe pedir, si no quiere una comisión de expertos, que el Consejo Valenciano de Cultura elabore un dictamen que defienda la intervención en el histórico barrio marinero.
La brecha abierta en las relaciones entre el Ayuntamiento de Valencia y la Conselleria de Cultura de la Generalitat se ahonda más conforme se va acercando la fecha de la publicación del informe definitivo sobre el plan especial del Cabanyal que debe emitir el departamento autonómico y que, según todos los indicios, será desfavorable para con las intenciones del Ayuntamiento.

Aunque el rechazo de los técnicos de la Conselleria a la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar a través del Cabanyal parece definitivo, el propio conseller, Manuel Tarancón, apuntaba como única solución el dictamen de una comisión de expertos independientes que evaluara el proyecto municipal. Tal y como adelantó ayer LAS PROVINCIAS, el Consejo Valenciano de Cultura podría haber sido la solución si no hubiera estado casi dos años mudo respecto a esta cuestión.

La única solución

En todo caso, el Ayuntamiento de Valencia, según explicó ayer a este periódico el concejal de Urbanismo, no quiere ni oír hablar de una supuesta comisión de expertos ni de más informes ya que, según Miquel Domínguez, “entrar en una guerra de informes seria completamente estéril ya que, quien más pague, más informes tendrá a favor o en contra”. Además, el responsable del urbanismo valenciano aseguró que, en el caso del Consejo Valenciano de Cultura, “esta institución es muy libre de emitir los dictámenes que estime oportuno y no hace falta que nadie se lo pida”, como, de hecho, ocurrió en el caso de la huerta por el proyecto del cierre norte de la V-30 o del castillo del monte Benacantil en Alicante.

Tarancón, inamovible

Por su parte, el conseller de Cultura, Manuel Tarancón, señaló ayer que, sobre el plan del Cabanyal, “estamos ante una materia tasada, no es materia política, ni subjetiva ni siquera desde el punto de vista estético”. El conseller, además, aseguró que la parte promotora del plan, el Ayuntamiento, es el que “se debe preocupar de recabar la información de los expertos que considere oportunos, incluido el Consejo Valenciano de Cultura”.

No obstante, en opinión del conseller de Cultura, “la ley de Patrimonio impone que ante un Bien de Interés Cultural no se puede intervenir y el Ayuntamiento apuesta por la intervención, por tanto, y según la Ley, no es posible lo que el Ayuntamiento pretende”.

Aunque añadió que la Ley también contempla la excepción “cuando la intervención mejora el entorno”, y aseguró que hay aportaciones técnicas que dicen que “el entorno no mejora”.

El dictamen, según Tarancón, se tendrá a finales de octubre y se realizará sobre la base del proyecto del Ayuntamiento y los informes técnicos, que, de momento, no parecen favorables al Ayuntamiento.

El responsable autonómico de Cultura también dijo que “la opinión popular es muy importante pero hay que encauzarla con los informes técnicos”.