El Cabanyal, de nuevo

2000-09-05Publicat per: Las Provincias
Al parecer, la Conselleria de Cultura ha decidido rechazar el Plan Especial de Protección y Reforma del Cabanyal que incluía la prolongación sobre aquella barriada de Blasco Ibáñez. Aunque todavía no se ha materializado de una manera oficial, si el curso de los acontecimientos discurre según estas previsiones, el proyecto quedará abocado a un callejón sin salida, porque la reconversión de aquella zona tipificada como BIC necesitaría de una sucesión de informes positivos de instituciones muy concretas que el Ayuntamiento debe suponer que no va a poder acumular.

Pocas iniciativas se han visto abocadas a una oposición ciudadana con razonamientos tan sólidos y a una-aportación crítica expresada con tanta claridad. La tenacidad de los responsables de urbanismo en llevar adelante el proyecto a pesar de las argumentaciones en contra, no sólo les ha abocado a proponer una iniciativa equivocada —lo cual tal vez sea justificable desde una visión política de las cosas— sino a denotar su escasa capacidad para sintonizar, en esta materia, con el pulso de una ciudad que se ha resistido a que se desintegre la coherencia de una de sus importantes áreas, que corría el riesgo de verse invadida por la fascinación del urbanismo, a cambio de la ruptura de una singularidad atesorada a lo largo de los tiempos.

Si las noticias se confirman, la decisión de recurrir –como no podía ser de otro modo- a la Ley de Patrimonio como justificación de la desestimación del proyecto, es impecable. Como lo es la posibilidad de una nueva consideración en el caso hipotético de que la existencia de nuevos informes en el sentido que el Ayuntamiento plantea, gocen de una mayor solidez en el futuro.

A pesar de que la oposición política municipal se manifestó abiertamente en contra, hay que reconocer que en estos momentos han sido las iniciativas ciudadanas las protagonistas de los mayores esfuerzos para crear un estado de opinión favorable a su rechazo. Porque aunque las administraciones dispongan de un referente legal del que extraer la argumentación de sus resoluciones, cuando el resultado de éstas se produce de acuerdo con una opinión mayoritaria de los ciudadanos, no sólo es mayor la coherencia de los resultados, sino que además la satisfacción es compartida.

No creo que sea este el momento de establecer análisis sobre sintonías o distancias entre las instituciones y mucho menos sobre determinar a vencedores ni vencidos, porque lo que ha primado ha sido una visión moderna del urbanismo; que a diferencia de la modernidad del siglo XIX, no considera en esta época que el arrollar la trama urbana sea una actitud necesaria para alcanzar una ciudad funcional y hermosa, al mismo tiempo que ha tenido en cuenta que en el mantenimiento de las cosas que nos pertenecen radica una mayor fortaleza con su transformación uniforme y especulativa.

No es esta la última cuestión importante que sobre patrimonio tiene pendiente de resolución la conselleria en este inicio de curso. Aguardamos como en este caso, en las demás, una decisión conformada con el mayor juicio.