El decano de Derecho apunta una alternativa a la prolongación de Blasco Ibáñez

Carbonell: “El Ayuntamiento podría cometer prevaricación si mantiene el plan del Cabanyal”

2000-05-30Publicat per: Las Provincias
Juan Carlos Carbonell, decano de la Facultad de Derecho, advirtió ayer que el Ayuntamiento podría cometer prevaricación al no hacer caso a las advertencias sobre una posible ilegalidad del plan del Cabanyal, como el dictamen que el viernes aprobé la junta de Facultad. También apuntó una posible alternativa a la planteada por el Ayuntamiento para la llegada de Blasco Ibáñez hasta el mar: que se prolongue la avenida pero sin los previstos nuevos edificios de cinco y seis plantas en los márgenes.

El decano de la Facultad de Derecho, Juan Carlos Carbonell, manifestó ayer a LAS PROVINCIAS que la junta de este centro, que acaba de aprobar un dictamen que califica de “ilegal” el plan del Cabanyal, “puede opinar sobre cualquier asunto”, saliendo de este modo al paso de las críticas vertidas por el concejal de Urbanismo contra este documento. “Otra cosa, y eso no lo discute nadie, es que corresponda a los tribunales decidir si un plan es legal o no. Pero conviene recordar que cuando a una Administración se le está avisando que un plan es ilegal y sigue adelante sin hacer caso, puede estar cometiendo prevaricación, que es dictar a sabiendas una resolución injusta”.

Carbonell apuntó posibles soluciones alternativas a la planteada por el Ayuntamiento para el Cabanyal: “Es posible prolongar la avenida hasta el mar sin romper el barrio. Lo que no es posible es si en los laterales se construyen edificios de cinco y seis alturas que no se integran en la trama urbana consolidada “Cabanyal-Canyamelar”.

El primer defecto que, a su juicio, esta cometiendo el Ayuntamiento de Valencia en todo este asunto es “olvide que el Cabanyal está declarado Bien de Interés Cultural, un aspecto que se destaca en el dictamen que la junta aprobó el viernes. Esa declaración implica una serie de obligaciones para la Administración. Lo primero que tendrían que hacer si quieren aplicar el plan que han aprobado es anular la declaración, que el Cabanyal dejara de ser conjunto protegido, pero no lo han hecho e intentan hacer ver que la actuación prevista es compatible con el mantenimiento de la trama urbana y de los edificios de valor histórico-artístico del barrio, cuando no es así”

No entiende el decano las críticas que han surgido por el hecho de que la junta de facultad opine sobre esta cuestión cuando anteriormente no lo hizo sobre otros proyectos urbanísticos: “La Facultad ha mostrado su preocupación por un asunto polémico y ha dicho que el plan no va por el camino más adecuado. Nuestro pronunciamiento va en sintonía con el sentir de la calle. No entiendo que se critique el hecho de dar nuestra opinión porque al fin y al cabo la Facultad de Derecho, como cualquier entidad, puede opinar sobre cualquier asunto de interés y más cuando afecta a cuestiones de legalidad”.

Respecto a la posibilidad de que en un futuro el plan sea anulado por los tribunales, Carbonell dice que si no lo creyera así “es que no me creería el dictamen”.

La prolongación y sus efectos

La clave del plan del Cabanyal-Canyamelar es la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar, con una anchura de 48 metros. la mitad que en los tramos ye construidos, entre los Viveros y la estación del Cabanyal en el bulevar de Serrería.

Sin embargo la ‘cicatriz” que se abrirá en el barrio no es de 48 metros de anchura sino de 106, ya que en los márgenes se construirán edificios de cinco o seis plantas de altura.

Esta obra obligará a demoler más dc 400 edificios, con unas 1.600 viviendas, en una zona que esta declarada Bien de Interés Cultural desde 1993.

El decano de la Facultad de Derecho cree que si el plan del Cabanyal se recurre lo anularán los tribunales. “Pero también es posible que antes de eso la Conselleria de Cultura piense en una solución distinta que haga compatible la llegada al mar con el mantenimiento de la estructura urbana del Cabanyal. Lo que no es compatible es esa estructura con la especulación” señaló Carbonell. La junta de facultad aprobó el viernes por 29 votos a favor y 7 en contra un dictamen que califica de “ilegal” este plan urbanístico del Ayuntamiento.