La Facultad de Derecho ve «ilegal» la prolongación

2000-05-27Publicat per: Levante
La junta de la Facultad de Derecho ha calificado de «ilegal» la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez y el plan del Cabanyal-Canyamelar por 29 votos a favor, 7 en contra y 3 abstenciones. La junta ha encontrado, basándose sobre todo en la Ley de Patrimonio, «razones fundadas para dudar de la legalidad» del proyecto tras analizar el informe jurídico que le acompaña. La junta de gobierno de la facultad, integrada por el decano, representantes de los profesores, los alumnos y el personal administrativo y de servicios, ha llegado a la conclusión de que la aplicación del plan provocaría «el cambio en la trama urbana, el ambiente y la silueta paisajística del conjunto histórico del barrio», así como, y en consecuencia de lo anterior, «la degradación progresiva de todo el conjunto urbano afectado por el planeamiento, hasta su desaparición». Del mismo modo, «el desplazamiento de muchos de los vecinos a otras zonas de la ciudad y, correlativamente, el cambio del actual ambiente social del barrio». La Facultad de Derecho denuncia la vulneración del artículo 46 de la Constitución —«los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos»— y su interpretación jurisprudencial ya que el Supremo ha considerado que, en la duda, «la voluntad constitucional está mucho más cerca de la conservación de los bienes que puedan integrar el patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España que de su destrucción o demolición». También se vulnera, en opinión de la junta de la facultad, la Ley de Patrimonio del Estado, que obliga al mantenimiento de la estructura urbana y arquitectónica y de las características generales del ambiente de los conjuntos históricos, subrayando expresamente que se deben mantener las alineaciones urbanas existentes. Lo mismo con la Ley de Patrimonio de la Comunidad Valenciana y el decreto del año 1993 del Gobierno valenciano, que declara el Cabanyal-Canyamelar Bien de Interés Cultural.