Barberá rechaza reunirse con Salvem el Cabanyal: «No me siento con violentos»

2012-10-05Publicat per: Las Provincias
Un día después de que el Ateneo Marítimo acogiese la primera asamblea de vecinos y comerciantes del Cabanyal unidos en favor de la rehabilitación del barrio, la alcaldesa Rita Barberá aseguró que comparte las reivindicaciones de dichas entidades, para precisar que en los últimos tiempos se ha mejorado el servicio de limpieza y la seguridad ciudadana.
Eso sí, echó un jarro de agua fría a las pretensiones de la asamblea de reunirse con representantes municipales, al menos con ella. «Lo he dicho mil veces, con gente violenta no me siento y ahí hay gente que la ha ejercido verbalmente, físicamente y por escrito, incluso actuando». Fue la respuesta a la pregunta de si recibiría a la plataforma vecinal Salvem el Cabanyal, opositora al plan urbanístico municipal al incluir la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar.
El gobierno municipal tiene un largo historial de incidentes con este grupo de residentes, entre los que cabe recordar la interrupción un año del desfile de Moros y Cristianos, al interrumpir el paso de la filà municipal, así como cuando varios representantes se embadurnaron la cara y las manos con pintura roja en el pleno que aprobó el plan urbanístico.
La alcaldesa subrayó que está trabajando «desde que entró el nuevo Gobierno para encontrar una solución urbanística, que es lo que solucionará el problema».
El Consistorio mantiene la paralización de las licencias de obras en el ámbito del plan urbanístico, es decir, en la mayor parte del Cabanyal, al entender que así lo manda la orden ministerial de enero de 2010 emitida por la exministra de Cultura, Ángeles González-Sinde.
«Trabajamos en la solución definitiva potenciando estos dos servicios mientras no se resuelva la orden de paralización que aprobó la izquierda». La alternativa que baraja la Abogacía del Estado es una modificación de la propia orden, integrando la prolongación de la avenida sin que se concluya que supone un expolio al patrimonio arquitectónico del barrio.