Los vecinos se unen para exigir la rehabilitación del barrio y un plan contra la marginalidad

El Cabanyal reclama dignidad

2012-09-30Publicat per: Las Provincias
«El enfrentamiento ha existido hasta que nos hemos dado cuenta de que todos somos víctimas del problema del Cabanyal», dice Susi Gallart. Esta frase resume a la perfección la sinergía vecinal que ahora se vive en esta zona del Marítimo.
La asociación de vecinos Cabanyal-Canyamelar, Sí Volem, Salvem el Cabanyal y Acipmar (asociación de industriales y comerciantes del barrio) ahora van de la mano y no tienen reparos en escenificar la nueva coyuntura en defensa de la dignidad del Cabanyal.
Años de debate, enfrentamientos, diferencias sociales y políticas por la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez, que han ido minando la vida en un barrio mientras el resto de la ciudad en unas circunstancias similares (Ruzafa o El Carmen) crecían positivamente.
Los vecinos levantaron entre ellos la bandera blanca y vieron que hay es degradación urbanística, pero también, y más preocupante, los problemas sociales, drogadicción y suciedad. En definitiva, exigen las mínimas condiciones para vivir con dignidad en un barrio «con futuro». Por eso han optado por unir sus voces para alertar a las administraciones de que la disputa por la ampliación de una avenida puede terminar por condenar a todo el barrio.
Se han unido para reclamar que se rehabilite «todo lo que no depende de la sentencia. No entendemos porqué se están paralizando las licencias para darle vida al barrio», sostiene Faustino Villora, de Salvem el Cabanyal, que también usa la palabra «víctimas» para calificar la sensación de desamparo que sienten los vecinos. Además, según apunta Vicente Gallart, de la asociación de vecinos, el problema tiene una difícil solución si se habla de los planes iniciales: «No hay dinero ni para expropiar lo que les queda ni para la ampliación. La salud del barrio pasa por ser sensatos y por la rehabilitación».
Fuentes municipales culpan de la actual situación al «anterior gobierno socialista porque se paralizó por culpa de su orden ministerial de 2010. Nosotros estamos tratando de desbloquear la situación. Nadie puede negar que nuestra intención es la de mejorar el Cabanyal. Tenemos dinero guardado para la zona para cuando se resuelva el problema jurídico».
El desmoronamiento urbanístico ha provocado la degradación social. «Ese es el problema más grave que ahora tiene el Cabanyal», dice Gallart mientras que Susi y Villora apuntan al unísono sobre la marginalidad: «Este barrio necesita un plan concertado y global de acción social. Se hace gestión policial, pero no social. Necesitamos asistentes sociales».