El artista planta en el Cabanyal una falla de 17,5 metros de ancho y tres de alto con la palabra 'Future'

Santiago Sierra quema el futuro

2012-07-01Publicat per: Levante
Santiago Sierra (Madrid, 1966) es uno de esos artistas que no dejan indiferente a casi nadie. Con una trayectoria profesional asentada y global, el gran público lo conoció por decir no al Premio Nacional de Artes Plásticas en 2010, después de concedérselo el Gobierno.
NO, precisamente, es la palabra/símbolo con la que inició una campaña de intervenciones artísticas con las que ha recorrido medio mundo. Recientemente, volvió a ser noticia en la prensa generalista por el "no" que proyectó sobre el Papa en su última visita a Madrid en 2011 con la colaboración del artefacto diseñado por Julius von Bismarck.
El trabajo de Sierra, siempre en las fronteras, llegó ayer a Valencia en forma de grito por la libertad de expresión y artística y reflexión sobre el uso de un espacio público. Con la colaboración del artista fallero Manolo Martín, plantó una falla contemporánea de 17,5 metros de largo por tres de alto en el Cabanyal, que acabó en cenizas.
Quemar una palabra, ese era el fin transgresor de la intervención de Sierra, que quiso mantener en secreto el vocablo en cuestión hasta el último momento. Incluso colaboradores cercanos lo desconocían. Finalmente, poco antes de que ardiera el vocablo vio la luz: "Future", futuro en inglés. Un futuro que, según fuentes cercanas al artista, se prometía de progreso y que en la actualidad habría que reducir a cenizas.
El lugar elegido para la acción no fue casual: un solar de propiedad municipal en el corazón de la zona afectada por la ampliación de la avenida Blasco Ibáñez: una falla de arte contemporánea en un entorno degradado. Un lugar donde lo público y privado entra en conflicto.
La iniciativa se desarrolló con el proyecto Perifèries, de cuya última edición supone un cierre espectacular. El peculiar festival que ampara la Universitat de València reflexionó este año sobre la acción transformadora del arte en un entorno de crisis y retrocesos sociales. Sierra grabó y tomó fotos de la acción, al igual que realiza con las aventuras del NO Global Tour por distintas ciudades. En 2011 presentó una película con estas imágenes en la Berlinale.