La lucha – 1998


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El 22 de abril de 1998 varias entidades crean la Plataforma Salvem el Cabanyal para evitar la prolongación de Blasco Ibáñez (vecinos, comerciantes, los partidos políticos en la oposición y entidades culturales). Esa es la fecha en que comienzan las acciones de la Plataforma Salvem El Cabanyal. La primera de esas acciones es la celebración de tres cenas populares en una de las plazas del barrio durante los meses de junio y julio. Se presentan cuatro mil escritos en contra del plan municipal.

El 24 de julio el Ayuntamiento de Valencia aprueba llevar adelante el planeamiento con la oposición de los vecinos y de todos los partidos políticos a excepción del gobernante (Partido Popular). Se tilda de histórica decisión y su coste se estima en 9.000 millones (viendo el proyecto municipal se puede ver como ese presupuesto se ha incrementado brutalmente). A partir de ese momento el gobierno municipal inicia una campaña institucional cuya intención es romper la cohesión social y favorecer la división de los habitantes del barrio, comienzan las promesas institucionales que al día de hoy no se han hecho realidad.

A partir de agosto los balcones del barrio comienzan a llenarse de pancartas (todos los viernes se pintan pancartas en el paseo marítimo), mientras que las asambleas que se celebran los miércoles se normalizan entre los vecinos, asambleas que continúan actualmente y sin interrupción.

La Casa Real Española, a quien se pidió ayuda por parte de una de las asociaciones de vecinos comunicó a Cultura el malestar de los vecinos.

En septiembre tienen lugar en el barrio dos manifestaciones y una reivindicación en bici por el centro de la ciudad, se pintan murales reivindicativos, y se realizan movilizaciones en diferentes lugares utilizando unas sonoras caceroladas como medio de protesta, mientras que en el ámbito institucional, las Cortes Valencianas acuerdan proponer al Gobierno Valenciano declarar a todo el barrio de el Cabanyal como Bien de Interés Cultural (ampliando la zona que ya es BIC) con los votos en contra del Partido Popular.

Desde el gobierno municipal se inicia una campaña en prensa diciendo que se construirán pisos en el paseo marítimo para realojar a los afectados por el plan calificados de auténtico “bombón” por el concejal de urbanismo, pero omiten decir cuales serán las condiciones de dichos realojos (en el 2004 todavía no se sabe que se va a hacer con los afectados).

Tiene lugar la primera asamblea general de barrio en los jardines del doctor LLuch al superarse con creces el aforo del salón de actos del Ateneo Marítimo. Doscientas personas protestan en una mesa redonda celebrada en la sede de la Cofradía de los Granaderos de El Cabanyal y en la que participan el arquitecto redactor del plan y el concejal de disciplina urbanística.

La Facultad de Bellas Artes apoya a la Plataforma. Se pinta un mural y se elaboran paellas en un jardín del barrio.

En octubre un catedrático de economía da una charla en el barrio donde alerta del “peligro” que puede sufrir el comercio tradicional del barrio si se realiza el plan. Los domingos se pintan pancartas, se informa a los ciudadanos de Valencia y se llevan a cabo funciones de marionetas en el paseo marítimo.

La Asamblea de la Plataforma decide realizar durante todo el mes caceroladas desde las viviendas cada noche a las 22 horas durante cinco minutos, el barrio es un clamor.Al mes siguiente (noviembre) los barrios del frente marítimo se unen en una manifestación en contra de la política urbanística del gobierno municipal.

La Universidad de Valencia a través de su Junta de Gobierno aprueba una postura de defensa de El Cabanyal (también la Facultad de Historia reclama respeto para el barrio de El Cabanyal), mientras que el gobierno autonómico dice que dará su visto bueno al proyecto municipal. El Consell Valencià de Cultura visita el barrio.

Se convoca una “volta a peu” por el barrio en un ambiente festivo.

El Ayuntamiento da una importante subvención de millones a la Semana Santa Marinera con el fin de silenciar sus protestas. Por otro lado, los vecinos asisten al pleno del ayuntamiento colocando una pancarta que dice “El Cabanyal está en la puerta esperando una respuesta”, y en el exterior se da una nueva cacerolada.

Mesa redonda en la Escuela Superior de Arquitectura, el arquitecto y prestigioso urbanista Solá Morales después de visitar el barrio fundamenta técnicamente la defensa de la trama urbana.

Portes Obertes 1998
 

En diciembre comienza la primera iniciativa Cabanyal, Portes Obertes, alrededor de 200 artistas exponen sus obras en viviendas y exteriores del barrio. El literato Dario Fo se solidariza con los miembros de la Plataforma en el Congreso sobre responsabilidades y deberes del III Milenio que se organiza en la Lonja de Valencia por parte de la alcaldesa. Se inician visitas guiadas por el barrio todos los domingos, para dar a conocer el problema al resto de los ciudadanos de Valencia y turistas.