La lucha

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Valencia acordó en 1997 la redacción de un plan de reforma interior con objeto de prolongar la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar. Proyecto que amenaza con partir el barrio en dos derribando más de 1600 viviendas, aproximadamente 570 edificios.

El Cabanyal estaba acostumbrado. Desde hace más de cien años y hasta en seis ocasiones se había intentado y en las seis se desistió ante la férrea voluntad de sus habitantes en conservar su patrimonio y su cohesión social. Pero en esta ocasión no iba a ser igual, el poder había estado trabajando desde unos años antes comprando voluntades y tomando decisiones que no se iban a torcer por nada ni por nadie. Esta vez, según los oráculos de algunos concejales del distrito, no debía haber nadie en el maltratado Cabanyal – Canyamelar capaz de oponerse a la decisión tomada.

La situación empeora en enero de 1998 cuando el Pleno del Ayuntamiento con mayoría absoluta del Partido Popular, gracias a la colaboración prestada por dos concejales tránsfugas de Unión Valenciana, aprueba la suspensión de licencias en todo el ámbito de actuación del Cabanyal – Canyamelar. Sigue empeorando cuando se ignora los resultados de una consulta organizada por el propio ayuntamiento. Es a partir de este hecho cuando los vecinos movilizados en contra del proyecto de prolongación de la avenida, empezamos a tomar conciencia de que los dados estaban trucados y ya habían sido jugados. Lo que no nos imaginábamos en ese momento es cuántas reglas básicas de la democracia iba a ser capaz de ignorar o tergiversar el Partido Popular para conseguir su empeño.

En los meses previos al verano de 1998 el ayuntamiento organizó una exposición pública de las tres alternativas que había preparado y, además, una votación popular que les guiara en la elección mediante la manifestación de la voluntad popular. No dejamos pasar de largo la oportunidad de participar en las decisiones que tan directamente nos afectaban, así que la Asociación de Vecinos y la Plataforma Salvem El Cabanyal – Canyamelar se pusieron manos a la obra. Se redactó un escrito en el que se solicitaba una nueva planificación urbana con participación vecinal que respetara el patrimonio, la trama urbana y que no supusiera derribos generalizados. En pocos días conseguimos más de tres mil (3.000) firmas de apoyo al escrito. A pesar de ello, cuál fue nuestra sorpresa cuando, con total desfachatez, se publicó que la opción más votada había sido la opción dos: prolongación de la avenida hasta el mar con dos grandes rotondas al principio y al final, con catorce votos. Y son los propios redactores del plan, los bien pagados arquitectos mercenarios Corell y Monfort, quienes no tienen ningún reparo en que así figure en la Memoria Justificativa del PEPRI (…)

Comenzaron unos años de trabajo organizativo del duro, de reuniones constantes, fuimos tejiendo la red de confianza y amistad que ha hecho posible toda la resistencia y actividad de estos años. En las asambleas semanales que llevamos a cabo desde entonces todos los miércoles, fuimos unificando criterios y propuestas, todo se dice y todo se acuerda en estas asambleas que están abiertas a cualquier persona que decida asistir.

Cuando el Ayuntamiento pudo aprobar el proyecto definitivo, en el año 2001, la Plataforma ya había organizado cinco manifestaciones, cuatro en el barrio y una en el centro de la ciudad, habíamos hecho una huelga de hambre de 22 días de duración con la única reivindicación de diálogo y discusión sobre el interés general del proyecto, habíamos organizado innumerables actos de protesta, habíamos participado en todas las mesas redondas sobre urbanismo que se celebraban… La ciudadanía comenzó a entender que la lucha era seria, que la resistencia estaba organizada y que el camino sería largo y difícil.

(Continuar leyendo Diario de 10 años – Faustino Villora)

Close

29-Sep-2007 13:12

 

Cronologia de actos de la Plataforma Salvem el Cabanyal-Canyamelar-Cap de França