Los orígenes


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Sus orígenes se remontan al siglo XIII, cuando un grupo de pescadores se asientan en esta zona para vivir de la pesca con sus familias. Jaime I, muy interesado en que crezca la actividad pesquera, colaborará para que estos pescadores vayan edificando en la zona, construyendo pequeñas barracas en primera línea de la playa. Se forma así el Barrio de pescadores, que no recibirá hasta bien entrado el siglo XV el nombre de Cabañal.

Arrastre dels bous (2)

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Arrastre dels bous (2)

 

Los pescadores comprenden pronto que han de estar organizados si quieren mantener un diálogo con las autoridades, y así se van formando los gremios de pescadores. El origen del Cabañal es por tanto inconcebible sin el mar, y sin sus pescadores o marineros, que se dedicaban a una modalidad de pesca de arrastre conocida como la más típica de esta franja litoral.

La conocida pesca dels bous, popularizada en los cuadros de Sorolla, hace que en el Cabañal empiecen a construirse cases dels bous. Estas casas tenían dos partes fundamentalmente: la barraca o casa en sí donde habitaban los criados que cuidaban de los toros, y una especie de corral para los animales.

A principios del siglo XVIII ya hay en el Cabañal cerca de doscientas barracas. Y a partir de 1789 se declara que los pescadores tendrán que cumplir con el trámite burocrático para legalizar su situación. Es fácil imaginar la conmoción que se produciría en el Cabañal, donde no sabía firmar casi nadie, para tramitar todo el papeleo y visitar al escribano real haciendo tabla rasa de sus propiedades y solicitando otra vez el permiso para habitar en sus propias casas.

Otra de las amenazas siempre pendientes sobre estos primeros habitantes del Cabañal era el fuego. Las barracas eran frágiles y bastaba la pequeña chispa escapada de un fogón para transmitir el fuego a todas las barracas en las que predominaba la paja.

El 21 de Febrero de 1796 se produjo un incendio de las barracas existentes en el Cabañal. No se saben las causas exactas. Este día soplaba una tramuntana, como parece indicar la dirección y la intensidad de las llamas en el grabado que un improvisado y anónimo artista dibujó este mismo día. Fue una gran desgracia para todos los vecinos y el recuerdo perduró durante mucho tiempo en la memoria colectiva del Cabañal.

A medida que avanza la construcción del muelle del puerto, iniciado en 1792, el mar se aleja cada día un poquito y en su lugar va naciendo una nueva tierra. En la costa de Valencia, el oleaje va de Norte a Sur, y arrastra los fondos marinos hacia Cullera, hasta que unos oleajes de signo contrario restablecen el equilibrio. Pero a este proceso se le opuso un muro de contención artificial: el muelle constituía un freno para las arenas, que al chocar con él iban sedimentando lentamente. Todo este aterramiento fue elevando el nivel básico del terreno, y el agua que inundaba el Cabañal durante los temporales, iba siendo contenida por las arenas, y la franja costera estaba cada día más seca. Ante los sorprendidos ojos de los pescadores, se extendía una playa cada día más espaciosa.

La Guerra de la Independencia tuvo también determinadas repercusiones en el Cabañal. El conjunto de la población del Cabañal y del Grau hizo frente al ejército de Napoleón, aunque no con excesiva fortuna. Concretamente el 26 de Diciembre de 1811, mientras los labradores de la cercana huerta estaban todos amurallados en el interior de la ciudad, un nutrido grupo de voluntarios defendía el paso del río, por la parte de Nazaret, pero fueron diezmados por la caballería francesa. La línea española fue envuelta, arrollada y dispersa en el espacio de breves momentos. Inmediatamente, en el Camino del Grau, el ejército francés desplegó un dispositivo artillero que le permitió imponer silencio a los fuegos de la línea española por ese sitio estratégico y dominar a sus anchas el cauce del Turia en todo su curso hasta su desagüe en el mar.

Todos estos acontecimientos tendrían su posterior reflejo en la celebración de la Semana Santa Marinera: cuando por fin se expulsó a los franceses, los marineros les arrebataron los uniformes de granaderos, que luego exhibirían con orgullo en las procesiones.

En el año 1814 el Cabañal ya contaba con 1515 habitantes. La mayoría eran pescadores. En total, 1501 adultos, 255 niños, y 209 niñas. Los marineros pensaban que esto era motivo suficiente para reclamar una parroquia autónoma. De este modo, D. Josef Fornés, Arquitecto de la Real Academia de San Carlos, construye una Iglesia, con la invocación de Ntra. Sra. de los Angeles. Esta destacaba por su altura entre todas las viviendas circundantes. Ello le confería un aspecto muy práctico para los marineros, pues el campanario les servía de referencia cuando pretendían ganar la orilla durante los temporales.

Durante los meses de Agosto y Septiembre de 1834 se declara en el Cabañal una epidemia de la que no se sabe demasiado, pero es el hecho que la Junta de Sanidad de Valencia manda al alcalde que cada día le comunique relación de todos los invadidos leves, graves, curados y muertos que haya habido en ese Pueblo desde que se presentó el contagio. Pero el Ayuntamiento no está suficientemente organizado y sólo es capaz de dar el número de fallecidos desde el 16 al 30 de Agosto, que son 98 personas.

Es en plena guerra carlista, en 1836, cuando dos protagonistas de la historia escogen el Cabañal para edificar en él su residencia de verano: se trata de Dª Luisa María Carlota, con su esposo Francisco de Paula Antonio, Serenísimos Señores Infantes de España. Se trata de los hermanos de Fernando VII, decididos partidarios de su sobrina Isabel, y contrarios a su propio hermano Carlos María Isidro. La alquería que compran ya está edificada sobre dos solares en la calle de los Angeles, que tiene a sus espaldas la calle San José (actual calle Escalante).

La guerra contra el carlismo no tenía ningunas perspectivas de victoria mientras los liberales no se pusieran de acuerdo entre ellos. Lo que tratan de hacer los liberales es sumar fuerzas, buscando aliados allí donde los haya. Uno de los sitios donde los buscan es en el Cabañal. Una vez reforzada esta alianza de los liberales con el pueblo, se gana otra batalla, esta vez por las armas, a los carlistas, a los que se inflinge una derrota el julio de 1836. Es en este content en el que se constituye el nuevo Ayuntamiento del Cabañal, dando origen al nacimiento de un pueblo con plena autonomía municipal.. El encargado de dirigirlo es el capitán de la Milicia Nacional Francisco Cubells. Cubells es el primer alcalde constitucional del Pueblo Nuevo del Mar.