Diario de 10 años. Portes Obertes 2008

Étienne de La Boétie, joven amigo de Michael de Montaigne, veía la pasividad de las poblaciones con respecto a sus dirigentes como un vicio primero adquirido y posteriormente heredado, una obstinada “voluntad de ser gobernado” que llega a ser tan arraigada “que incluso el amor a la libertad no parece del todo natural”, y en 1549 escribía:
“Es increíble ver cómo la población, una vez que ha sido sometida, cae de repente en un olvido tan profundo de su independencia anterior que le llega a ser imposible despertarse y recuperarla; de hecho se apresta a servir tanto sin que la inciten, tan libremente, que, al verlo, uno diría que no ha perdido su libertad sino ganado su servidumbre. Quizá sea cierto, de entrada, que uno sirve porque ha de hacerlo, porque le obligan a ello, pero quienes vienen después sirven sin que les pese, y por su propia voluntad hacen lo que sus predecesores hicieron bajo coacción. Resulta así que los hombres, nacidos bajo el yugo, criados en servidumbre, se contentan en vivir como nacieron … (Discours de la servitude volontaire. Étienne de la Boétie)
Bien dicho. Sin embargo, La Boétie se equivoca en un aspecto importante. Las alternativas no son la plácida servidumbre por un lado y la rebelión contra la servidumbre por el otro. Existe una tercera vía, elegida por millares y millones de personas todos los días. Es la vía del quietismo, de la oscuridad voluntaria, de la emigración interior.

(J.M. Coetzee. Diario de un mal año. Págs. 22 y 23. Editorial Mondadori)

DIARIO DE LOS PRIMEROS DIEZ MALOS AÑOS Y VENDRAN MÁS Y RESISTIREMOS PARA QUE SEAN MEJORES

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Valencia acordó en 1997 la redacción de un plan de reforma interior con objeto de prolongar la avenida de Blasco Ibáñez hasta el mar. Proyecto que amenaza con partir el barrio en dos derribando 1.700 viviendas, aproximadamente 570 edificios.

El Cabanyal estaba acostumbrado. Desde hace más de cien años y hasta en seis ocasiones se había intentado y en las seis se desistió ante la férrea voluntad de sus habitantes en conservar su patrimonio y su cohesión social. Pero en esta ocasión no iba a ser igual, el poder había estado trabajando desde unos años antes comprando voluntades y tomando decisiones que no se iban a torcer por nada ni por nadie. Esta vez, según los oráculos de algunos concejales del distrito, no debía haber nadie en el maltratado Cabanyal – Canyamelar capaz de oponerse a la decisión tomada.

La situación empeora en enero de 1998 cuando el Pleno del Ayuntamiento con mayoría absoluta del Partido Popular, gracias a la colaboración prestada por dos concejales tránsfugas de Unión Valenciana, aprueba la suspensión de licencias en todo el ámbito de actuación del Cabanyal – Canyamelar. Sigue empeorando cuando se ignora los resultados de una consulta organizada por el propio ayuntamiento. Es a partir de este hecho cuando los vecinos movilizados en contra del proyecto de prolongación de la avenida, empezamos a tomar conciencia de que los dados estaban trucados y ya habían sido jugados. Lo que no nos imaginábamos en ese momento es cuántas reglas básicas de la democracia iba a ser capaz de ignorar o tergiversar el Partido Popular para conseguir su empeño.

En los meses previos al verano de 1998 el ayuntamiento organizó una exposición pública de las tres alternativas que había preparado y, además, una votación popular que les guiara en la elección mediante la manifestación de la voluntad popular. No dejamos pasar de largo la oportunidad de participar en las decisiones que tan directamente nos afectaban, así que la Asociación de Vecinos y la Plataforma Salvem El Cabanyal – Canyamelar se pusieron manos a la obra. Se redactó un escrito en el que se solicitaba una nueva planificación urbana con participación vecinal que respetara el patrimonio, la trama urbana y que no supusiera derribos generalizados. En pocos días conseguimos más de tres mil (3.000) firmas de apoyo al escrito. A pesar de ello, cuál fue nuestra sorpresa cuando, con total desfachatez, se publicó que la opción más votada había sido la opción dos, prolongación de la avenida hasta el mar con dos grandes rotondas al principio y al final, con catorce votos. Y son los propios redactores del plan, los bien pagados arquitectos mercenarios Corell y Monfort, quienes no tienen ningún reparo en que así figure en la Memoria Justificativa del PEPRI.

En la Memoria Justificativa, sin reparos ni vergüenza, se incluyó este episodio para justificar la “participación ciudadana”. Creo conveniente analizar detalladamente el encaje de mentiras y por ello transcribo de forma literal la explicación que le dio el equipo técnico encargado de justificar el Plan:

Fuente: Memoria Justificativa del PERI del Cabanyal – Canyamelar. Autores Corell y Monfort, arquitectos.

Concluyendo, los escritos diferenciados (no sometidos a recogida de firmas) que se pronunciaban sobre la del Plan se pueden desglosar del siguiente modo:

Alternativa nº 2 (48 m) 34,37%
Alternativa nº 1 (100 m) 21,88%
Ninguna de las tres 16,67%
Ninguna de las que les afecte directamente 14,58%
Alternativa nº 3 (Plaza) 12,50%
Total 100,00%

Indicar por último, que los escritos de oposición frontal a las alternativas presentadas y sometidos a “recogida de firmas” fueron tres ( nº 1,10 y 11) con un total de 3.249 suscriptores.

TIPO

Nº ESCRITOS

ENTIDADES

TIPO A

2 escritos

Serv. De circulación/ Colegio Arquitectos

TIPO B

3 escritos de oposición a cualquiera de las propuestas del Avance

Nº 1………….. 3.136 firmantes
Nº 10-91…………. 91 firmantes
Nº 11-22………… 22 firmantes

TIPO C.

2 escritos

Oposición a las propuestas si no van ligadas a un proceso de rehabilitación integral del barrio

TIPO D

36 escritos

A favor de la A1…….. 8 firmantes
A favor de la A2……. 14 “”
A favor de la A1-A2…. 5 “”
A favor de la A3……. 6 “”
En contra de cualquiera 3 “”

TIPO E

En contra de las propuestas (Según les afecte)

7 firmantes

TIPO F

Propuestas concretas de mejora de equipamientos y dotaciones públicas

2 firmantes

TIPO G

Resolver intereses privados

5 firmantes

TIPO H

Escritos no procedentes o sin contenido

5 firmantes

TOTAL 3.308 firmantes

Es decir, de un total de 3.308 firmantes, 3.249 se manifiestan en contra de la prolongación. Tan sólo 19 firmantes (14 +5) se manifiestan a favor de la Alternativa 2.
Comenzaron años de duro trabajo organizativo, de reuniones constantes, fuimos tejiendo la red de confianza y amistad que ha hecho posible toda la resistencia y actividad de estos primeros diez años. En las asambleas semanales que realizamos desde entonces todos los miércoles fuimos unificando criterios y propuestas, todo se dice y todo se acuerda en estas asambleas que son abiertas a cualquier persona que decida asistir.

Para cuando el ayuntamiento pudo aprobar el proyecto definitivo, año 2001, la Plataforma ya había organizado cinco manifestaciones, cuatro en el barrio y una en el centro de la ciudad, habíamos realizado una huelga de hambre de 22 días de duración con la única reivindicación de diálogo y discusión sobre el interés general del proyecto, habíamos organizado innumerables actos de protesta, participado en todas las mesas redondas sobre urbanismo que se celebraban … La ciudadanía empezó a entender que la lucha iba en serio, la resistencia estaba organizada y el camino iba a ser largo y difícil.

Durante todos estos años se ha consolidado una organización social basada en la transparencia interna y externa que fue la semilla de una gran confianza mutua entre todos los afectados: “la Plataforma hacía lo que decía y siempre decía lo que hacía”. Y, lo que fue mejor, nos fuimos haciendo amigos y aprendimos a querernos y a querer nuestro entorno. Como vivimos en un tipo de democracia europea y, por suerte, la integridad física de las personas está como muy garantizada, el Poder Municipal entendió que esta situación era insostenible, que la autoestima debía tener un límite y echaron mano de los manuales del urbanismo especulativo y comenzaron a destrozar nuestro entorno, nuestras vidas. Comenzó la degradación patrimonial y vital dirigida y patrocinada financieramente con presupuestos públicos utilizando primero a AUMSA y después a Cabanyal 2010 S.A.

El gobierno municipal no podía cambiar la condición de Bien de Interés Cultural que tiene en barrio desde 1993 por ser de competencia autonómica, pero sí el catálogo de edificios protegidos. Recuerdo que M. Domínguez, concejal responsable de urbanismo, declaró: “para qué están los catálogos (de edificios protegidos) pues para descatalogar lo que pierda el interés”. Según tan “buen administrador” no se hacen los catálogos de patrimonio protegido para que se tomen las medidas oportunas de cuidado y protección y en caso de que la administración no cumpla con su tarea se le pueda pedir responsabilidades. Se protege para cumplir con un expediente y ya nos encargaremos de que las cosas evolucionen de forma que se pueda desproteger. Y lo hacen con total impunidad, basta recordar el espacio verde protegido de La Punta, sede durante años de bases ilegales de contenedores del puerto que contribuyeron de forma descarada a su degradación, hecho utilizado por los tribunales para justificar su cambio de protección y que se pudiera destruir y convertir en un inmenso solar, ¿quién fue el responsable de la degradación por permitir el funcionamiento de las bases ilegales de contenedores? ¿quién fue el responsable de consentir la degradación de un espacio protegido? Todo el mundo sabe que nos enfrentamos a la impunidad de los responsables políticos administradores. Pero no pasa nada.

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, decía en 2001 reivindicando mayor autonomía local: “vivimos días de invasión de competencias y no estaría de más recordar a Montesquieu garantizando la autonomía local”. Ella, que días después de estas declaraciones crucificó a la Síndic de Geuges, Emilia Caballero, institución encargada de defender a los ciudadanos de los abusos de la administración, por atreverse a dar la razón a los vecinos del Cabanyal en sus reivindicaciones. ¡Qué ejemplo de respeto a la independencia y autonomía de las instituciones democráticas! ¡Y encima Rita citando a Montesquieu!

Perdonen las exclamaciones, es que creía tener superado ideológicamente el siglo XVIII, pero dadas las circunstancias de nuestras vidas en estos últimos años estoy seguro de haber retrocedido más allá de la revolución francesa. Ni de la división de poderes podemos hablar con seguridad pues son ya demasiados días de “caudillismo” los que estamos sufriendo.

Abril 2001. La Conselleria de Cultura destituye de su puesto al arquitecto-inspector encargado de vigilar el patrimonio histórico-artístico en Valencia. José Ignacio Casar ingresó en su puesto de inspector en 1994. Tras ganar una plaza en propiedad en la Conselleria de Obras Públicas siguió en su puesto mediante la concesión de una comisión de servicio avalada por la propia Dirección General de Patrimonio, con el fin de garantizar la continuidad de las labores de inspección. Pero la Administración Valenciana tampoco pudo soportar la integridad e independencia profesional de este técnico y fue destituido.

En esta época ya no se contentan con reivindicar fraudulentamente a Montesquieu, comienzan a utilizar el cuarto poder, los medios de comunicación, contra los vecinos del Cabanyal. Desde entonces las campañas de propaganda para avalar sus propuestas y desmoralizar a los resistentes han sido numerosas y, como no podía ser de otra manera, con gran eco en Canal 9 y también en la prensa escrita.

Veamos un ejemplo entre los muchos que podría elegir. En junio de 2001 Alfonso Grau aseguró que “mil (1.000) propietarios afectados por la prolongación de Blasco Ibáñez están dispuestos a llegar a un trato directo, lo que acelerará los plazos del plan urbanístico” (Las Provincias 4-6-2001).

Siete años después, en julio de 2008, nos enteramos por la prensa escrita que “el balance de los tres años de gestión de la sociedad Cabanyal 2010, creada por la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia, a través del Ivvsa y Aumsa, para desarrollar el plan especial del Cabanyal y la prolongación de Blasco Ibáñez, es limitado. De las 1.600 viviendas que se tienen que derribar para abrir Blasco Ibáñez al mar la sociedad sólo ha comprado previo acuerdo con los propietarios un centenar, apenas un 6%. Las once promotoras que forman el accionariado privado han puesto a la venta sus acciones al no ver claro el negocio.” (Levante 8-7-2008)
Aunque se quedan cortos al valorar el fracaso, ya que a los tres años de Cabanyal 2010 hay que añadir los 4 años anteriores de AUMSA con la misma gestión. Es decir, en siete años y con todas las piedras que nos han llovido han conseguido 100 de 1.651 casas ¿dónde están los 1.000 de Grau?

Se concretaron las amenazas y los castigos. Sufrimos otra vuelta de tuerca de parte del ayuntamiento cuando en enero de 2002 el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana dicta un auto en el que paraliza cautelarmente el proyecto de prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez a través del barrio de El Cabanyal. Basta prestar atención a las declaraciones de Rita para entender la estrategia que han seguido hasta estos días en que celebramos los diez años de resistencia:

  1. Anuncia que no flexibilizará sus posiciones, ni abrirá ningún tipo de diálogo. “Yo no quiero ninguna retirada [de los recursos judiciales]. Después de dos elecciones y mucho diálogo hemos llegado a una conclusión que ha pasado por todos los trámites legales’, concluyó.(El País, 01-02-2002) ¡Mucho diálogo! Se atreve a declarar sin que le cambie el color de las mejillas.
  2. Anuncia la degradación urbana. La alcaldesa considera al auto “un contratiempo que pagarán los vecinos de la zona afectada”. La alcaldesa no va a flexibilizar sus posiciones ni reabrirá ningún tipo de diálogo “en términos políticos esto es un contratiempo porque se va contra el tiempo de ejecución [de la obra] en el perímetro suspendido e implica inactividad gestora en el ámbito suspendido que va a producir un deterioro en el ámbito comprendido en la suspensión [la zona del barrio de El Cabanyal protegida por la que debería pasar la avenida”, (El País, 01-02-2002)
  3. No asume ninguna responsabilidad, antes al contrario responsabiliza de todo al PSPV, que dejó de gobernar el Ayuntamiento de Valencia en 1991; se atribuyó la defensa y protección del barrio –“Hemos invertido 4.400 millones de pesetas en diez años en El Cabanyal”-; y lanza un “mensaje de tranquilidad al 52% de los 447 propietarios afectados por la paralización cautelar del proyecto que según el equipo de gobierno municipal habían ‘mostrado intención de llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento” (El País, 01-02-2002)

Para entonces la actividad de la Plataforma seguía siendo febril, íbamos por seis manifestaciones, cuatro ediciones de Portes Obertes como la que estamos presentado en este catálogo, nos coordinamos con otros colectivos sociales, recibíamos solidaridad de la Universidad, de incontables arquitectos reconocidos por su trayectoria profesional, del Departamento de proyectos de la Escuela Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Valencia, de todos los partidos políticos de nuestra demarcación, claro está, menos el Partido Popular.

Comenzamos a reivindicar una participación ciudadana real y organizamos, junto con muchos colectivos del País Valenciano, otra manifestación en la ciudad de Valencia en la que participaron miles de personas con el lema de “democracia participativa”.

En mayo de 2003, un mes antes de las elecciones locales y autonómicas, el gobierno municipal derribó dos casas que había adquirido AUMSA. Todavía no había creado el ingenio financiero-mafioso Cabanyal 2010, S.A. Cinco años después, los solares de estas dos casas todavía se pueden visitar ya que siguen sin vallar y sin limpiar. Por si tienen curiosidad les oriento, se trata de los solares que están en Serrería casi enfrente de la estación de RENFE. Los medios de comunicación publicaron a bombo y platillo que las obras de la prolongación de Blasco Ibáñez habían comenzado (año 2003, recuerden), foto en primeras páginas en los periódicos y noticia en las televisiones, por cierto tan importante noticia abrió el telediario en Canal 9 y en Punt 2. En fin, pasaron los años y ahí están los solares y aquí está el barrio todavía en pie.

Y estando en estas llegó la Copa del América y sus 32 guineas, dos más que Judas con la inflación que ha habido desde entonces. Muchos pensaron que de esta no pasábamos, a muchos tuvimos que convencer de que íbamos a resistir, que la Copa y sus guateques pasarían y el Cabanyal seguiría en pie. Y fuimos a Bruselas a plantear nuestras reivindicaciones y obtuvimos la solidaridad de parlamentarios europeos, pero aquí nada cambió. En estos momentos lo único que no se sabe con claridad es quien se la bebió, la copa.

Es posible que en el año 2004 el Tribunal Supremo todavía no estuviera políticamente puesto a punto, igual que le había sucedido al TSJ-CV, y confirmó la suspensión cautelar del proyecto. Las reacciones se resumen en el titular del Levante de 27-3-2004: “El equipo de gobierno de Rita Barberá, por boca de su portavoz municipal, Alfonso Grau, rechazó ayer la posibilidad de negociar con los vecinos una nueva ordenación del barrio del Cabanyal y explicó que la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez es «innegociable». Mientras que la plataforma Salvem el Cabanyal pedía ayer diálogo y consenso para rehabilitar la zona.”

En 2005 comenzaron los trámites para cambiar la Ley de Patrimonio de 1998 que había votado el propio Partido Popular, el legislativo entra en acción, se coordina con el ejecutivo. Y por si fuera poco el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana va retrasando la sentencia del Cabanyal, muchas personas bien informadas piensan que para encontrar el momento adecuado de formar el Pleno conveniente donde se aseguren los votos necesarios para contentar al poder ejecutivo. Ante el retraso injustificado nos vimos obligados a presentar dos quejas, una al Presidente del TSJ y otra al C.G.P.J., en este sentido :“después de más de tres años de tramitación, nos encontramos que la Sala Segunda está dictando recursos de menor antigüedad que el que nos ocupa, cuyo número de los dictados ya alcanza una cifra importante, y a la fecha de hoy sigue sin existir señalamiento para dictarse sentencia. Todo ello, sin que exista causa alguna que justifique la paralización de las diligencias dado que desde el pasado mes de septiembre han finalizado las actuaciones procesales”.

¡Pobre Montesquieu, ya se van uniendo los poderes¡

Finalmente el TSJ-CV dictó sentencia favorable al Ayuntamiento con el siguiente resultado: 11 votos a favor de la legalidad del proyecto, 8 votos en contra de la legalidad del proyecto. El asunto se resolvió de la siguiente manera, el ponente al que se le asignó el caso por sorteo presentaba una ponencia favorable a las tesis de Salvem El Cabanyal, pero el Presidente de la Sala de lo Contencioso Administrativo, Díaz Delgado, quitando protagonismo al ponente titular, presentó su propia ponencia que obtuvo los once votos que le dieron la mayoría necesaria. Hay que señalar que inmediatamente después Díaz Delgado fue nombrado, en el cupo del Partido Popular, magistrado en el Tribunal Supremo (el cargo es vitalicio).

La organización y el funcionamiento del Tercer Poder, el Judicial, es uno de las mejores bazas que se guardan los poderosos, los que manejan los hilos del poder económico y político. Pero si se analiza a fondo un caso te das cuenta que el método que se utiliza es sencillo, esperan las circunstancias favorables, acechan, aprovechan los límites de la interpretación y consiguen el maquillaje necesario para disfrazar una sentencia de legalidad. Estas cuestiones siempre quedan a salvo porque si hay un gremio opaco, cerrado y de mutua defensa, ese es el de la judicatura. Fuentes bien informadas nos explicaron cómo Díaz Delgado se aseguró los 11 votos necesarios. La cosa pudo suceder así: en primer lugar preparó su ponencia, privilegio de un presidente. Después esperó al momento adecuado que no era otro que el que le permitiera formar un Pleno favorable. En la votación participaron dos magistrados nombrados por el “plan de choque” y uno jubilado en “situación especial” (al parecer el nombramiento de estos magistrados dependía en buena medida del propio presidente). De esta forma pudo asegurarse los votos, así de fácil.

Por supuesto que pedimos explicaciones sobre todo esto al Tribunal y la respuesta fue que “como lo que pedíamos seguramente iba a ser utilizado para impugnar el tribunal la solicitud debía ir dirigida a la propia Sala de lo Contencioso”. Y después nos contestaron que como ya era una sentencia firme ya no cabía dar explicaciones. En fin. Pero sucedió que la sentencia pasó a no ser firme al haber aceptado el Tribunal Supremo el recurso de casación, así que volvimos a pedir la información. Durante el tiempo transcurrido tuvimos ocasión de ampliar la pregunta y mejorarla, ahora, además de conocer las normas que permiten a los magistrados formar un pleno de sala, queremos saber las normas de reparto de los expedientes cuando entran en el registro.

A este último asunto nos han contestado de nuevo con evasivas, sin afrontar la pregunta concreta que formulamos, el tema ya empieza a ser grave si consideramos que se trata de información que debe ser de dominio público. Sobre el otro asunto que nos ocupa, la composición de los Plenos de Sala, ni se contesta.

Cansados de no recibir la información a la que como ciudadanos tenemos derecho y la judicatura obligación de facilitar, se interpusieron sendos contenciosos administrativos contra el presidente del TSJ-CV, sr. De la Rua, y el presidente de la Sala de lo Contencioso del TSJ-CV, sr. Narvon que en la actualidad están pendientes de resolver.

Por parte del colectivo social seguimos resistiendo la degradación y las agresiones, cada vez más fuertes, en el entorno de la calle San Pedro donde habían trasladado toda su agresividad desde que en 2005 paralizamos los derribos de la zona B.I.C. de la calle Escalante. Y seguimos con nuestras reivindicaciones sociales:

Levante 06-01-2007

“La Plataforma Salvem el Cabanyal realizó ayer la primera protesta de 2007 con la entrega simbólica de varios kilos de carbón al presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunitat y al presidente de la Sala de lo Contencioso, Edilberto Narbón, en la sede del TSJ. Tres miembros del colectivo vestidos de Reyes Magos lo entregaron mientras recordaban la necesidad de que todos los poderes públicos, y en especial el judicial, defiendan a todos por igual”.

La batalla es casa a casa, derribo a derribo. En total han derribado a junio de 2008 unos veinte edificios, todos adquiridos previamente por las sociedades instrumentales del ayuntamiento en una operación de compra-venta mercantil, es decir, que hay unos propietarios que han cedido sus casas a la destrucción.

La crónica de este tiempo de lucha y resistencia es tan dramática como extensa y para no excederme en este artículo intento resumirla utilizando algunos titulares de periódicos.

  • “El TSJ autoriza un nuevo derribo en el barrio de El Cabanyal”. El País 10-03-2007.
  • “El edificio del Cabanyal cuyo derribo autorizó el TSJ tiene una torre Miramar”. Levante 13-03-2007.
  • Barberá ha abierto ocho solares en nueve años en El Cabanyal. Los vecinos denuncian el deterioro causado por los derribos. El País 31-03-2007.
  • “Salvem El Cabanyal critica el abandono que sufre el barrio. Diez solares con basura junto al mar”. Metro 02-04-2007
  • EN POCO MÁS DE 500 METROS DE COSTA. El nuevo ‘Beverly Hills’ de Valencia mira al mar frente a la playa de la Malvarrosa. El Mundo, 11-04-2007
  • Ratas, basura y ruinas se adueñan del bulevar San Pedro. Levante 03-05-2007

En medio de esta vorágine organizamos la IX edición de Portes Obertes “Trobada de escriptors pel Cabanyal”, que este año se dedicó a la literatura para reconocer el compromiso de los autores con el Cabanyal. Participaron José Luis Sampedro, Fernando Delgado, Julio Llamazares, Belén Gopegui, Olga Lucas, Quique Falcón, Manel Rodríguez, Alfons Cervera, Benjamín Prado, Susana Fortes, Martí Dominguez, Juan Cruz. Fue cuando nos mandaron las primeras cartas anunciando la expropiación de la calle San Pedro.

La respuesta de la organización social no tarda en llegar, el 13 de junio de 2007 se publica en El País: “Salvem El Cabanyal se prepara para otra batalla en el largo contencioso contra el plan del PP de prolongar la avenida de Blasco Ibáñez por el barrio. El gobierno encabezado por la alcaldesa, Rita Barberá, inició la semana pasada la notificación de la expropiación de alrededor de 120 inmuebles para su derribo con el fin de construir el bulevar de San Pedro, previsto en el plan. La plataforma no ha tardado en reaccionar y alrededor de 300 personas se reunieron ayer en asamblea general para analizar la situación y organizar la oposición a una expropiación que afecta fundamentalmente a personas mayores.”

Ha pasado más de un año desde la primera “comunicación urgente” por parte de la administración y a día de hoy, septiembre de 2008, no se ha vuelto a tener respuesta a las alegaciones presentadas por los vecinos. Queda demostrada la urgencia.

El 13 de març de 2008 coneixem que el Tribunal Suprem desestima el recurs dels veïns contra el pla del Cabanyal i addueix que és competència autonòmica. El govern municipal dóna per resolt el tema, s’autoaplaudeix en els mitjans, dóna per liquidada la Plataforma i aprofita per atribuir-li tots els mals que pateix el barri.

Però resistim. Com hem fet sempre, respectem les decisions judicials encara que en sospitem, però tenim clar que la raó jurídica no beneeix la bondat del projecte de destrucció del barri. La sentència diu que el projecte municipal és legal, no que és bo. Nosaltres continuem pensant que es va haver de declarar il•legal, i estem convençuts que és una aberració contra les persones i contra el patrimoni històric valencià.

La Plataforma reuneix els veïns i, com ha fet sempre, els informa dels fets, els explica què pot passar a continuació, hi sotmet la possibilitat de presentar recurs davant del Tribunal Constitucional. S’escolta, es discuteix, la gent participa. Finalment l’Assemblea decideix mantenir-se viva i posar el seu esforç en dues direccions: primer, donar suport als veïns que així ho desitgen i que puguen ser objecte d’expedient d’expropiació. La Plataforma entén que és essencial que es respecten els drets de les persones i que, si l’alcaldessa acaba traient-los de les seves cases, que els pague el que aquestes valen. Segon, seguir en la lluita per defensar el nostre patrimoni històric, exigir el respecte a la integritat del barri -rehabilitació sense destrucció-, i utilitzar tots els mitjans jurídics i d’acció social col•lectiva perquè els que ostenten el poder treballen per l’interés públic, no per interessos privats.

I així estem. De manera que ací està el barri del Cabanyal – Canyamelar, amb un altre Portes Obertes, decidit a no sotmetre’s, decidit que estos primers deu anys siguin només l’avantsala dels altres que vindran i que, per a això estem, seran molt millors.

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