BASES PARA LA REDACCIÓN DE UN PLANEAMIENTO EFICAZ PATRIMONIAL Y URBANÍSTICAMENTE
La alternativa
que proponemos a continuación tiene como objetivo
primordial proteger, conservar y
difundir los valores de la ‘peculiar trama en retícula derivada de las
alineaciones de las antiguas barracas, en las que se desarrolla una arquitectura
popular de clara raigambre eclecticista’, que son precisamente los valores
patrimoniales reconocidos en la declaración de Bien de Interés Cultural del
Conjunto Histórico Artístico del Ensanche del Cabanyal-Canyamelar.
Una vez
establecido este primer objetivo, la alternativa al planeamiento municipal que
proponemos, tratará de dar respuesta las demandas de la ciudad de Valencia y
las del colectivo social que habita el barrio:
A.
La conexión de la ciudad con su frente marítimo y las actividades de
carácter turístico, lúdico y de ocio que en él se prevén (‘acceso fluido
al mar’).
B.
La reinterpretación del barrio de cara a un futuro sostenible, mejorando
sus condiciones de habitabilidad, solucionando el déficit de equipamientos y
servicios y, por último, propiciando un mercado inmobiliario vivo. El futuro
del conjunto es precisamente el futuro de sus habitantes.
Para ello se
establecen sendos paquetes de medidas, relacionados entre sí:
A1.
La avenida de Blasco Ibáñez se tratará como un bulevar-salón que,
partiendo desde los Viveros, acercará el núcleo original de Valencia a sus
poblados marítimos y se beneficiará un digno final en las inmediaciones del
bulevar de la Serrería. A los amantes de la geometría no les pasará por alto
la posible simetría de esta actuación. Habrá que cuidar la sección original
de la avenida y potenciar soluciones tendentes a su recuperación integral en
aquellos tramos, entre la avenida de Cataluña y Manuel Candela/Ramón Llull, en
que no se ejecutó. Habrá que replantearse el arbolado de las aceras en el
tramo entre Manuel Candela y la calle Serrería, demasiado poco espeso en la
actualidad y que transparenta una edificación que va perdiendo calidad a medida
que la avenida se aleja de su inicio en los jardines de Viveros. Habrá que
solucionar los problemas de tráfico entre Cardenal Benlloch y la avenida de
Cataluña. En fin, habrá que resolver y potenciar el transporte público en
detrimento del privado que puede llegar a colapsar el magnífico bulevar-salón
que puede llegar a ser la avenida de Blasco Ibáñez si se minimizan las
calzadas que atraviesan su posible jardín central continuo. La mejor y más
larga avenida de Valencia, con sus 3.282,40 metros originales, con su sección
uniforme y su jardín central, no verá comprometido su futuro por su uso como
autopista urbana que sacie unas expectativas viales consagradas, únicamente, a
la eficacia del transporte privado.
A2.
Se deberá definir el grado de dependencia del barrio respecto de su
entorno, en particular:
a)
Respecto a las actuaciones que se
prevean para dotar de un 'digno final' a la avenida de Blasco Ibáñez. Se
tratará como un nudo de articulación entre dos estructuras urbanas que entran
en conflicto.
b)
Respecto a
las actividades turísticas, lúdicas y de ocio que se prevén en primera línea
de playa, potenciando la conectividad Oeste-Este entre el eje definido por la
calle Serrería y el Paseo Marítimo.
c)
Respecto de aquellas actividades relacionadas con el futuro 'Balcón al
Mar' en la dársena interior del puerto, rescatada para su uso público.
d)
Respecto a la proximidad de los 'campus' universitarios de la Universidad
de Valencia y de la Universidad Politécnica de Valencia, perfectamente
conectados con el barrio mediante el bulevar de los Naranjos.
Para
solucionar la conectividad con las actividades recogidas en los puntos b) c) y d),
se propone:
·
La
recualificación y el rediseño de la sección de la calle Serrería, devolviéndola
el carácter de bulevar ajardinado que preveía el Plan General de Ordenación
Urbana vigente, abandonado en aras de favorecer el tráfico de los vehículos
privados, con la consecuencia de haber convertido el posible y deseable bulevar
en una autopista urbana que produce una barrera, similar a la de las soterradas
vías, entre el barrio del Cabanyal-Canyamelar-Cap de França y el resto de la
ciudad. Con una sección cuidada, el bulevar Serrería produciría una sutura
continua a lo largo de su trazado, evitando la frágil, y seguramente colapsada,
conexión que propone el PEPRI aprobado.
·
la
recualificación y el redimensionamiento del espacio público existente entre
las calles doctor Lluch y Astilleros, ocupado antaño por las playas de vías
del ferrocarril que impidieron el normal crecimiento del conjunto hasta el mar.
Hoy este espacio está ocupado por un desangelado parque y un
polideportivo; por un vacío con enormes posibilidades. Es
aquí donde debe hacer hincapié cualquier planeamiento que pretenda hacer
posible la idea de 'Valencia al Mar', conservando los valores patrimoniales del
Conjunto Histórico reconocidos como Bien de Interés Cultural. Es aquí
donde se puede conseguir el éxito de una conexión Este-Oeste que se extienda
desde la acequia de Riuet (calle Mariano Cubells) al Sur, hasta la de la Cadena
(bulevar de los Naranjos) al Norte. Es aquí donde se puede relacionar en la
dirección Norte-Sur, el bulevar de los Naranjos con el futuro 'Balcón al Mar'.
Según este planteamiento, el redimensionado y recualificado parque del Doctor
Lluch será el punto de encuentro, el lugar de ósmosis, entre los habitantes
del barrio y los del resto de la ciudad de Valencia.
Las posibles soluciones al punto a)
estarán relacionadas con la opción que se escoja en el apartado A1.
En
cuanto al paquete de medidas relacionadas con el título B, proponemos:
B1.
Habrá que reflexionar sobre las técnicas para articular la participación
ciudadana real desarrolladas en Europa por arquitectos de prestigio. Pongo aquí
como ejemplo a Lucien Kroll, arquitecto belga, por haber participado en el
congreso titulado "Arquitectura y las ciudades del siglo XXI" que
sirvió como inauguración del flamante Palacio de Congresos, obra del prestigioso arquitecto Sir Norman Foster,
presidido por la Alcaldesa de Valencia dentro de los actos del proyecto
'Valencia III Milenio', donde se debatieron los problemas de las grandes metrópolis
de Europa: Lucien Kroll habló sobre sus experiencias, puestas en práctica en
Alençon, Berlín, Gennevilliers, Nimes, Amsterdam, etc., de un urbanismo de
participación ciudadana. Estudiando estos proyectos, podrán arbitrarse con
seguridad técnicas de participación ciudadana específicas para nuestro caso
concreto.
B2.
La técnica urbanística ha evolucionado desde las operaciones de
desventramiento propias del siglo XIX. Por el contrario, el urbanismo para los
Conjuntos Históricos del siglo XXI trabaja inductivamente, no desde la idea
general a lo concreto, sino desde lo concreto llegando a la mayor generalidad
posible: desde el análisis del conjunto y desde el respeto a sus valores
reconocidos habrá que actuar con el objetivo de mejorar las condiciones de vida
actuales y el futuro de sus habitantes, es decir, procurar el desarrollo
sostenible del barrio; posteriormente, habrá que aclarar los
mecanismos de conexión que responden a la idea de 'Valencia al Mar' desde una
visión más moderna, más sutil, más conceptual, más del Tercer Milenio, que
la simple prolongación del espacio vacío. Los principales problemas a los que
se enfrenta el Conjunto Histórico del Cabanyal-Canyamelar son:
a)
Existen en la actualidad bolsas de degradación y marginalidad, en su
mayor parte debidas a la amenaza que siempre ha supuesto la posibilidad de la
prolongación de la avenida y la falta de planificación.
Hay un 20% de viviendas deshabitadas.
b)
La densificación de los patios traseros debido a la edificación en
ellos de los locales técnicos, cocinas y baños modernos, ausentes en la
tipología tradicional.
c)
El déficit de equipamientos y servicios dignos para un barrio del siglo
XXI.
d)
El abandono y degradación del espacio público, calles y plazas, así
como su escasa permeabilidad en sentido Este-Oeste
El
análisis del conjunto puede ser una fase tediosa y cara. Afortunadamente,
contamos con la fase de análisis que los redactores del planeamiento propuesto
por el Ayuntamiento realizaron de manera exhaustiva, que habrá que completar
mediante estudios específicos relacionados con los puntos a)
y b). Este análisis debe ir
encaminado a conseguir la revitalización del mercado inmobiliario, de forma que
los negocios puedan moverse, donde la organización de los espacios sean
dependientes de la voluntad de transformación de la edificación, voluntad de
la que se extraerán algunos edificios o agrupaciones de edificios que por su
notable interés quedarán sometidos a cierta estabilidad.
La
nueva edificación deberá basarse en pocas ordenanzas bien pensadas; propongo
estas tres, que deberán ser convenientemente matizadas:
·
respeto
a la parcelación existente, para mantener el carácter fragmentado de los
frentes de fachada.
·
doble
orientación de las viviendas para aprovechar el régimen cambiante de las
brisas marinas, consiguiendo la perfecta ventilación y soleamiento
·
relación
directa de todas las viviendas con la calle, evitando las escaleras de vecinos,
lo que incrementa la seguridad del barrio (modelo experimentado con éxito en
ciudades europeas: Amsterdam por ejemplo)
En
cuanto al punto c) algunos de los equipamientos deficitarios podrán alojarse en los
edificios-contenedores de tamaño mediano y grande existentes en la actualidad
en el barrio, bien con su rehabilitación, bien con su derribo e inmediata
sustitución por un edificio nuevo. No obstante, existirán equipamientos y
servicios que, por sus requerimientos específicos, no puedan ubicarse dentro
del barrio propiamente dicho. Para ellos habrá que encontrar sitio en el
entorno definido en el apartado A2.,
con lo que se acabará de concretar el grado de dependencia del barrio respecto
a su entorno.
Por
último, para potenciar la idea de 'Valencia al Mar', sin necesidad de la
prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez, se actuará sobre el espacio y
las instalaciones públicas del barrio, así como sobre algún que otro suelo
que habrá que obtener, con la mano fina de quien busca desde el barrio y no
desde fuera la solución al dilema conservación/conexión. De esta forma, se
solucionarán los problemas del punto d)
En
todo caso, el resultado del planeamiento alternativo propuesto para solucionar
los títulos A. y B.,
debe ser un barrio residencial mixto, donde convivan viviendas familiares en régimen
de propiedad, con viviendas de alquiler para estudiantes y profesores, con pequeños
talleres compatibles con el uso residencial dominante (artesanos, artistas,
etc.), con oficinas y despachos profesionales, con comercio de proximidad de
calidad, etc. En definitiva, un barrio completo en el que la práctica obsoleta
del 'zonning' brille por su ausencia.
De esta forma, se mantendrá para las generaciones futuras la noción germinal de la propia formación de la ciudad, compartida con otras muchas ciudades de la Comunidad Valenciana debido a la existencia de una marjal casi continua en toda la franja costera: un núcleo urbano tierra adentro perfectamente definido (Ciutat Vella), y unos poblados marineros asentados en la barra arenosa que separa la marjal, desecada y dedicada a la agricultura en forma de huerta y desaparecida casi por completo bajo el desarrollo urbano de la década de los setenta, del mar (Cabanyal-Canyamelar
De esta forma, Valencia se conectará con el mar mediante el paseo
tranquilo y sosegado por el conjunto rehabilitado y puesto en valor del
Cabanyal-Canyamelar, de forma que su duración[1] se convierta en una
experiencia nueva cada vez.
Este
es el Dictamen que según mi saber y entender, en el ejercicio libre de mi
profesión, emito en Valencia a doce de febrero de dos mil uno.
Arquitecto