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La entrada en el siglo XX: el Cabanyal
La entrada en el siglo XX iba a traer muchas novedades para el Pueblo Nuevo del Mar; la principal iba a ser la pérdida de su independencia y la incorporación de su Ayuntamiento, a todos los efectos, al municipio de Valencia. A pesar de que los vecinos del Cabañal siempre estuvieron en contra de esta anexión, el 7 de Junio de 1897, el Ayuntamiento del Cabañal, convencido de las numerosas ventajas que esta unión supondría, se incorpora al municipio de Valencia.
En 1900, Sorolla y Benlliure son declarados hijos predilectos de Valencia, y se rotulan con sus nombre la mitad de la calle de las Barcas y la Plaza de la Pelota. Son los días en que en el Cabañal se produce la apertura del restaurado Teatro de la Marina; precisamente a él ya se podía acudir en tranvía eléctrico, que el 23 de Marzo de 1900 había sustituido al de vapor.
Pocas veces dos genios llegan a ser tan amigos y coinciden en tantos aspectos. Blasco y Sorolla coincidieron en su visión de la vida, en su cronología, en sus objetivos artísticos y en el espacio geográfico. Ambos coinciden en el Cabañal de fin de siglo. El mismo Blasco ha contado este encuentro de 1893 en el prólogo a su novela "Flor de Mayo" y, con más detalle, en 1911, con motivo de la inauguración de la Escuela de Pescadores.
En la misma explanada donde pintaba Sorolla, entre las Termas y el Sanatorio del Carmen, se levantó durante 26 años un monumento de gran belleza. El busto de Sorolla, colocado sobre un ancho pedestal en el que se esculpió el escudo de Valencia, estaba en el centro de una espaciosa plataforma circular, levantada metro y medio sobre la arena, y a la que se ascendía desde la playa por cuatro escaleras y unas rampas. La gran rotonda estaba rodeada en semicírculo por las 10 esbeltas columnas toscanas de granito que enmarcaban el busto de Sorolla. Las columnas así organizadas sustentaban un entablamento en cuyo friso se colocó la leyenda "1863 - VALENCIA A SOROLLA - 1923" (fechas de su nacimiento y de su muerte).
La riada acabó con el monumento en 1957. Ese fue el triste fin de un monumento al que todos admiraban y que había llegado a formar parte del paisaje urbano. El busto de Sorolla se encuentra en la actualidad en el Parque de Sorolla, situado al comienzo de la calle de la Reina.
En 1909, mientras en Valencia se vivían jornadas de exaltación regional, en Barcelona concretamente tuvo su eclosión el malestar general, provocando la Semana Trágica. El gobierno proclama el estado de guerra. En el Cabañal, para albergar a los soldados heridos se utilizó un edificio que parecía haber sido construido para hospital: la Lonja del pescado, que la Marina Auxiliante está concluyendo en la playa de Levante. Aquí se albergará a los soldados que regresan heridos o enfermos con la colaboración de la Marina Auxiliante, que se apresuró a secundar la iniciativa, poniendo a su disposición el local. También ofreció su local El progreso pescador, tal como consta en el diploma que les otorgó la Cruz Roja.
Poco a poco, el fútbol es introducido en Valencia por los marinos ingleses. Lógico que su primera cuna fueran los poblados marítimos, y que sus primeros practicantes fueran los jóvenes e inquietos escolares, abiertos a cualquier novedad. En 1907 se tienen noticias de la existencia de dos equipos que destacan en los poblados marítimos: uno es el "Cabañal " y el otro "Lo Rat Penat", que jugaba en la Malva-rosa. El caso es que el "Cabañal" cambia de nombre en 1909, y pasa a llamarse "Levante U.D", nombre menos localista y que hacia una referencia directa al nombre de la playa en la que jugaban.
El Casinet es un símbolo de la emancipación obrera/pesquera. Un símbolo de su progreso. De ahí viene el nombre de la calle que lo flanquea. "Progreso" significaba un nuevo horizonte tras la barrera de la miseria y la desesperanza. Como la estructura arquitectónica del Casinet no ha sido modificada, puede advertirse que toda la planta baja está rodeada de puertas, como si se tratara de escaparates. Esto es así porque la planta baja estaba destinada a tienda y almacén. El piso, a almacén. Por cada una de las ventanas, puertas o escaparates que todavía subsisten, se asomaban a la calle los diversos productos que necesitaban los pescadores: carbón, carne -poca -patatas, habichuelas y verduras. Los pescadores se llevaban fiadas todas las provisiones a las barcas y pagaban al volver, con el producto de la venta del pescado.