EFECTOS DEL RUIDO SOBRE LA SALUD
Doctora en Medicina. Departamento de Medicina
Preventiva y Salud Pública,
Bromatología, Toxicología y Medicina Legal.
Universitat de Valencia.
Presentación
Los efectos negativos del ruido sobre la salud y el bienestar de la comunidad han sido estudiados por investigadores de todo el mundo, y disponemos actualmente de abundantes datos en este tema. Desde la realización de mi tesis doctoral, «Estudio de los efectos del ruido ambiental sobre la salud en medios urbanos y laborales», dirigida por el profesor Amando García y presentada en la Facultad de Medicina de la Universitat de València en Junio de 1990, he dedicado una gran parte de mi actividad investigadora a este campo. En estrecha colaboración con el Laboratorio de Acústica del Departamento de Física Aplicada de la Universitat de València, hemos llevado a cabo diversos estudios sobre el ruido ambiental en la ciudad de Valencia y sus efectos y molestias sobre la población. El conocimiento, los datos y la experiencia acumulada en todo este tiempo me permiten elaborar este documento, cuyo objetivo principal es revisar brevemente el estado de los conocimientos en este tema y presentar algunos datos obtenidos en nuestras investigaciones. Esta información puede permitir estimar el impacto en salud de la población que pudiera derivarse de un incremento de los niveles de ruido ambiental existentes en una determinada zona.
Pérdidas
de capacidad auditiva
Las
pérdidas de audición producidas por el ruido constituyen posiblemente los
efectos sobre la salud de la exposición al ruido mejor conocidos. Todos hemos
experimentado una sensación de "sordera" o taponamiento de oídos"
después de una exposición a niveles sonoros excesivamente elevados: por
ejemplo, a la salida de un espectáculo deportivo, de una discoteca o al
finalizar una "mascletà". Esa sensación, sin embargo, desaparece en
poco tiempo y recuperamos nuestra capacidad auditiva normal al cabo de algunas
horas. A este fenómeno se le ha denominado "desplazamiento temporal del
umbral auditivo” y, como se ha señalado, es totalmente reversible en poco
tiempo. El problema se produce cuando la exposición a esos niveles sonoros
excesivos se repite de manera que el oído no puede "descansar”, es
decir, no tiene tiempo de recuperarse entre una exposición y la siguiente. Si
esta situación se mantiene durante un tiempo prolongado, generalmente del orden
de años, llega a aparecer una lesión irreversible en el oído, lo que se
denomina "desplazamiento permanente del umbral auditivo" o hipoacusia
producida por el ruido. El riesgo de daño auditivo se considera existente a
partir de exposiciones mantenidas a niveles de ruido por encima de 75 dBA. Estos
niveles no son frecuentes en nuestro entorno habitual, excepto en algunos
lugares de trabajo, para los cuales existe normativa específica que protege a
los trabajadores de los riesgos derivados de la exposición al ruido.
Efectos mediados por la reacción
de estrés
El estrés es una reacción inespecífica ante
factores agresivos del entorno físico, psíquico y social. En principio, se
trata de una respuesta fisiológica normal del organismo para defenderse ante
posibles amenazas. Sin embargo, si esta reacción se repite o resulta sistemáticamente
inefectiva puede llegar a agotar los mecanismos normales de respuesta, produciéndose
un desequilibrio en los mismos que, con el tiempo, puede manifestarse en forma
de diferentes alteraciones de la salud. Se han relacionado con la reacción de
estrés diversas enfermedades cardiovasculares, alteraciones del aparato
digestivo, alteraciones del sistema inmunitarío de defensa o del sistema de
reproducción, por citar sólo algunos ejemplos. El ruido ambiental puede actuar
como cualquier otro agente estresante desencadenando una respuesta inespecífica
del organismo que puede llegar a producir alteraciones permanentes. Aunque se
han estudiado diferentes efectos del ruido mediados por la reacción de estrés,
el grupo que mayor atención ha recibido es el de las alteraciones
cardiovasculares. En este sentido, varios grupos científicos coinciden en el
reconocimiento del ruido como un factor más de riesgo cardiovascular, como
pudieran ser otros agentes tales como el tabaco o la dieta. Se ha estimado que
los trabajadores expuestos permanentemente a niveles de ruido elevados
(>85dBA) presentan un 70% más de riesgo de padecer afecciones
cardiovasculares que los no expuestos. Una exposición a niveles menores
(>65dBA) en determinadas condiciones (por ejemplo, mientras se intenta
descansar o concentrarse) puede también desencadenar una reacción de estrés
en el individuo, aunque los efectos a largo plazo de esta reacción son menos
conocidos.
Interferencia con el sueño
Se pueden clasificar los efectos del ruido sobre el
sueño en tres grupos, principales según su momento de aparición. En primer
lugar, el ruido puede producir interferencias sobre el mecanismo normal del sueño
en términos de dificultad para su inicio, alteraciones del patrón o intensidad
del sueño e interrupciones del mismo. Este conjunto de efectos se denominan
alteraciones primarias del sueño. Se incluyen también otros efectos primarios
de naturaleza nerviosa vegetativa que se manifiestan durante el sueño con
exposición a ruido, tales como aumento de la presión arterial, aumento del
ritmo cardiaco, arritmia cardiaca, vasoconstricción, cambios en la frecuencia
respiratoria y movimientos corporales. Los efectos que aparecen la mañana o el
día después de la exposición al ruido durante el sueño se denominan
alteraciones secundarias, e incluyen reducción en la calidad percibida del sueño,
fatiga, modificaciones del carácter y el comportamiento y alteración del
bienestar y de la actividad general. Por último, se ha señalado también la
posible existencia de efectos a largo plazo, menos conocidos, que pueden
manifestarse después de largos periodos de exposición al ruido durante el sueño.
Potencialmente, los efectos de la alteración del sueño por el ruido pueden dar
lugar gradualmente a la aparición de enfermedades funcionales que con el tiempo
pueden llegar a establecerse como enfermedades orgánicas progresivas e
irreversibles. En relación con todo ello, se ha recomendado que durante la
noche los niveles sonoros equivalentes (Leq) exteriores no deben sobrepasar los
45 dBA.
Interferencia con actividades
mentales y psicomotoras
Todos hemos experimentado alguna vez la interferencia
del ruido cuando queremos realizar alguna actividad mental como leer, estudiar
o, sencillamente, concentramos en alguna tarea que requiera nuestra atención.
La interferencia del ruido con las actividades se ha estudiado en zonas
residenciales mediante encuestas específicas realizadas en los residentes de
zonas contaminadas acústicamente. Esta interferencia es un elemento más del
grado de molestia general producida por el ruido. Por otra parte, en medios
laborales se ha observado que la exposición al ruido puede aumentar el riesgo
de accidentes de trabajo, al interferir con la capacidad de atención del
trabajador.
Molestia subjetiva
Los niveles excesivos de ruido ambiental en las zonas
urbanas pueden producir, como reacción inmediata y fácil de identificar, una
sensación de molestia. Esta sensación se describía en un informe de las
Comunidades Europeas como "un sentimiento adverso o una actitud negativa
producidos por la presencia de un ruido no deseado”. Según este mismo
documento, en zonas residenciales los niveles sonoros equivalentes diurnos por
encima de 55 dBA superan los límites recomendables y por encima de 65 dBA
resultan claramente inaceptables. Es importante considerar que la sensación de
molestia puede estar señalando la existencia de una reacción de estrés, con
las consecuencias que describíamos previamente. De hecho, aunque la relación
directa entre el ruido y las alteraciones producidas por el estrés son, como
hemos señalado, difíciles de poner de manifiesto, la molestia subjetiva
producida por el ruido puede utilizarse como un indicador de riesgo para la
aparición de alteraciones más graves, y la presencia de dicha reacción de
molestia podría servir de base para justificar el desarrollo de intervenciones
preventivas en protección de la salud y el bienestar de la comunidad.
En la Tabla 1 se presenta un resumen de los
principales efectos del ruido ambiental sobre la salud comentados previamente.
Mediciones de ruido y molestias en la población
en la zona del Cabanyal
En un estudio publicado en 1998, presentábamos los
resultados de un trabajo (adjunto) sobre la interferencia del ruido con el sueño
en residentes de cinco zonas de la ciudad de Valencia, incluyendo la calle
Barraca, situada en el barrio del Cabanyal de Valencia. En comparación con las
otras cuatro zonas de la ciudad de Valencia seleccionadas (Ausias March, Primado
Reig, Salamanca y Escultor Piquer), la calle de la Barraca presentaba los
niveles sonoros más bajos, con niveles sonoros equivalentes diurnos entre 61
dBA y 66 dBA y nocturnos entre 55 dBA y 57 dBA. Esta situación se reflejaba
claramente en los resultados de la encuesta realizada sobre una muestra de
residentes en cada zona: la proporción de encuestados que se encontraban
"muy molestos” o "bastante molestos" por el ruido ambiental
existente en su zona de residencia se encontraba por encima del 70% en zonas
como Ausías March, Primado Reig o Salamanca, mientras que apenas superaba el
30% en la zona de la calle Barraca. En relación con los niveles de ruido
nocturnos las diferencias eran también muy marcadas: el 25% de los encuestados
en Ausias March, Primado Reig y Salamanca referían dificultades para conciliar
el sueño por la noche por causa de ( ruido ambiental, mientras que en la zona
de Barraca sólo un 8% de los residentes encuestados manifestaban este mismo
problema.
Conclusiones
El ruido es un contaminante habitual en el entorno
cotidiano de la población de muchos países. Los niveles sonoros existentes en
el ambiente, en muchas ocasiones, exceden los límites recomendables y pueden
afectar negativamente la salud y el bienestar de la población.
Las distintas series de datos obtenidas en mediciones
del ruido ambiental en la ciudad de Valencia realizadas por el Laboratorio de Acústica
de la Universitat de València permiten conocer con bastante precisión los
niveles sonoros existentes en esta ciudad, así como la reacción de la
comunidad frente a dichos niveles sonoros. En el primer mapa de ruido de la
ciudad de Valencia, llevado a cabo en 1979/81 y con un total de 380 puntos de
medida, se observa como el nivel sonoro equivalente (Leq) obtenido en la mayoría
de los puntos de medida excede el límite de 65 decibelios A (dBA), máximo
recomendable según la Organización Mundial de la Salud para evitar efectos
negativos sobre la población. En este primera serie de medidas el Leq medio era
69,9 dBA, y el 82% de las mediciones se encontraban por encima de 65 dBA. La última
de mediciones disponibles, realizada en 1992 sobre 90 puntos de la ciudad de
Valencia, demuestra que la situación no ha tendido a variar en el tiempo: en
este caso, el Leq medio, resultó igual a 70,5 dBA y en un 85% de los puntos de
medida se superaban los 65 dBA
La situación de contaminación acústica, sin
embargo, varía de manera notable entre distintas zonas y calles de la ciudad.
Siendo el ruido producido por el tráfico de vehículos la principal fuente de
contaminación acústica, cualquier incremento del tráfico aumentará esta
contaminación y afectará negativamente el bienestar de los residentes. Los
datos disponibles en algunas zonas del Cabanyal permiten calificar los niveles
de ruido existentes como moderados, y el impacto del ruido sobre la población
como leve, especialmente en comparación con otras zonas ruidosas de la ciudad.
Mejorar y, en cualquier caso, preservar esta situación de calidad acústica de
la zona debe considerarse un objetivo en beneficio de la salud y la calidad de
vida de los residentes en este barrio
En la Tabla 3 se presentan algunos niveles
representativos de la zona del Marítimo‑Cabanyal obtenidos en el mapa
sonoro de Valencia realizado por García y cols. en 1992.
|
Efectos |
Niveles de riesgo |
Comentarios |
|
Pérdidas de capacidad auditiva |
>
75 dBA |
Niveles frecuentes en muchos lugares de
trabajo. |
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|
Reacción de estrés |
>85
dBA |
El riesgo está condicionado a la |
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|
>
65 dBA |
existencia de otros factores personales y
ambientales |
|
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|
Interferencia con el sueño |
>
45 dBA |
Este efecto mantenido a largo plazo |
|
|
|
puede provocar alteraciones permanentes de
la salud |
|
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|
Interferencia con actividades |
>
65 dBA |
Muy relacionado con la sensación de
molestia y la reacción de estrés |
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|
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|
Molestia subjetiva |
>
65 dBA |
A la larga puede producir alteraciones de
salud por la reacción de estrés mantenida |
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Tabla 2. Niveles sonoros y respuesta de la población en la calle de
Barraca (barrio del Cabanyal) en comparación con otra calle con niveles de
ruido ambiental superiores (García y cols., 1987).
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Calle de Barraca1 |
Avda. Primado Reig2
|
|
Nivel sonoro equivalente 24hr |
64
dBA |
71
dBA |
|
Nivel sonoro equivalente nocturno |
55
dBA |
67
dBA |
|
% de residentes muy molestos por el ruido |
32% |
76% |
|
% de residentes con dificultades para
conciliar el sueño por causa del ruido de tráfico |
8% |
25% |
|
% de residentes cuyos hijos se despiertan
durante la noche por causa del ruido de tráfico |
3% |
12% |
|
% de -residentes satisfechos con el barrio
en elque residen |
84% |
64% |
(1)
La calle de Barraca es una calle con un único carril de circulación. La
anchura de la calle es de unos 10 metros, con viviendas entre 2‑7 alturas.
El tráfico de vehículos es, en general, escaso (200 veh/hr, 4% de vehículos
pesados).
(2)
La avenida del Primado Reig tiene tres carriles de circulación en cada sentido,
separados por un seto central Los edificios son de 8‑10 alturas, siendo la
anchura de la calle de unos 30 metros. El tráfico es muy intenso (alrededor de
3600 veh/hr, con un 9% de vehículos pesados) y con numerosas retenciones por la
presencia de semáforos.
Tabla 3. Niveles sonoros diurnos en algunas calles de la zona día¡ Marítimo
y alrededores (García y cols. Mapa sonoro de Valencia, 1992)
Avenida de¡ Puerto......... 76.3
dBA
Islas Canarias......... 75.9
dBA
Arquitecto Alfaro......... 74.9
dBA
Justo y Pastor......... 71.5
dBA
Reina......... 70.5 dBA
Industria......... 67.9 dBA
Maderas......... 67.7 dBA
Malvarrosa......... 66.9
dBA
Asturias......... 64.0 dBA
José Benlliure......... 61.6 dBA