Carmen
Sevilla Madrid
Licenciada en Historia del Arte
Perito en Cerámica Artística
Profesora de la Escuela Superior
de
Cerámica de Manises
INFORME SOBRE LA CERÁMICA DE APLICACIÓN ARQUITECTÓNICA PRESENTE EN EL BARRIO MARÍTIMO DEL CABANYAL (VALENCIA)
Las producciones de azulejos medievales, principalmente de Manises eran
reclamadas y adornaron Palacios e Iglesias de toda Europa, gozando de un gran
prestigio internacional.
Esta tradición en la producción de Cerámica Arquitectónica perdurará
a lo largo de los siglos añadiéndose nuevos centros de manufactura: Valencia y
Alcora en el siglo XVIII, algo más tarde Onda y Ribesalbes, y finalmente en el
siglo XX la provincia de Castellón destacará como exportadora de este producto
cerámico y como uno de los sectores económicos en alza.
A lo largo de estos cinco siglos de tradición continuada destacan hitos de especial trascendencia en la importancia, calidad y vanguardia de los diseños cerámicos. Uno de estos hitos acontecerá entre la segunda mitad del siglo XIX, momento en el que comienza una incipiente industrialización de los Centros Cerámicos Valencianos, y la Guerra Civil de 1936. Las cerámicas embellecerán y caracterizaran la arquitectura valenciana del momento y en especial la arquitectura del modernismo popular en el Cabanyal.
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Revestimiento completo de fachada
La producción de Cerámica Arquitectónica en este periodo, gozará de un
auge espectacular, colocándose los centros valencianos de Manises, Onda, Castellón,
Valencia y Alcora, a la cabeza de la producción española.[1]
Diversos factores se conjugarán para dar lugar a una eclosión de luz
y color aplicada a la arquitectura. Además de la industrialización de los procesos
de producción, en estos momentos se experimenta un crecimiento demográfico importante
de la población valenciana, unido a un crecimiento económico protagonizado por
una burguesía ascendente que impulsará un proceso de renovación urbana y de
reforma y modernización de las viviendas. Otros factores de peso
serán la aparición de una corriente higienista
y la de un nuevo estilo, el Modernismo.
La primera fue una consecuencia lógica de los nuevos aires de
modernidad, de la vida moderna en la que la salud y la mejora de las condiciones
de vida son valores en alza. La cerámica ofrecía características acordes con
estos conceptos por su capacidad de revestir y aislar al tiempo de su fácil
limpieza.
Con la aparición del Modernismo asistimos a una inestimable
revalorización de la cerámica arquitectónica, utilizándola con profusión
como elemento definitorio de su estética.
Es por estas fechas cuando comienza el derribo de las murallas en Valencia (1865) y se aprueba el proyecto definitivo del Ensanche en 1884[2]. Comienza la renovación urbana y se construyen edificios y viviendas que responden al nuevo gusto de la época. Las nuevas arquitecturas responden a los nuevos criterios estilísticos: los historicismos y el eclecticismo. Las fábricas de cerámica valencianas producirán aplicaciones siguiendo los nuevos estilos: diseños neogóticos, neomudéjares, neorrenacentistas, de tradición popular, etc. Posteriormente llegan a Valencia los nuevos estilos europeos, primero la tendencia Art Nouveau de Bélgica y Francia y después la
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Detalle de revestimiento completo de fachada y piezas complementarias con un diseño historicista
influencia de la Sezession de Viena
y de la Escuela de Glasgow[3].
Bajo estas nuevas influencias se construyen edificios emblemáticos en la ciudad
como la Estación del Norte (1906) de Demetri Ribes, el Mercado Central (1928)
de Alejandro Soler y Francisco Guardia, y el Mercado de Colón (1914/16) de Francisco
Mora. En todos ellos la cerámica proporciona carácter al edificio, define y
se integra en el concepto de la arquitectura en su conjunto.
Si volvemos la mirada hacia los Poblados Marítimos vemos como no son ajenos a todos estos acontecimientos. Será también en este periodo, desde el incendio de 1875 hasta la Guerra Civil, cuando se vayan sustituyendo la práctica totalidad de las barracas originarias por casas de obra. A este proceso de renovación urbanística se suma el hecho de que el Cabanyal se convierte en la zona de veraneo de los habitantes de la ciudad de Valencia, que se construyen casas y chalets o alquilan viviendas en la zona.
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Revestimiento con azulejo seriado
Las nuevas arquitecturas tendrán como modelos las edificaciones burguesas de la ciudad y los edificios emblemáticos que anteriormente hemos nombrado. Sin embargo no será una arquitectura culta sino una arquitectura de tipo popular en la que propietario y maestro de obras conjugan sus ideas dando como resultado peculiares, ricos y magníficos ejemplos de creación libre e ingenua.
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Revestimiento combinado con azulejo biselado y decorado
Uno de los principales elementos definitorios de la estética del
modernismo popular será la cerámica arquitectónica. “(...) esta zona
adquiere una fuerte personalidad, acentuada por la aparición de una peculiar
arquitectura que reinterpreta con características naif
la decoración culta del modernismo y la sezession, en el peculiar
tratamiento de la cerámica vidriada para la ornamentación de las fachadas.”[4]
Pero la cerámica en las aplicaciones que encontramos en esta zona no es tratada
como un mero elemento ornamental sino que se muestra íntimamente ligada a la
arquitectura de forma que son indivisibles las partes sino se quiere desvirtuar
el carácter del edificio, el concepto en su conjunto. Aparecen diseños
historicistas, composiciones eclécticas, Art Nouveau, modernistas tipo
Sezession, del llamado Art Decó, incluso la cerámica aparece en edificios de
tipología racionalista.
En cuanto a la Tipología de
Aplicaciones cerámicas, en el Cabanyal encontramos una amplia diversidad
que abarca casi todo el abanico de posibilidades:
1.
Elementos
Estructurales.
Fábrica de ladrillo. En ocasiones
revestida de estuco u otro tipo de aplicaciones cerámicas, pero en otros casos
encontramos una arquitectura de ladrillo cara vista que resuelve los distintos
volúmenes de la fachada, el remarque de los vanos, dinteles, cornisas, guardapolvos,
voladizos, etc.
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2.
Pavimentos.
Normalmente los pavimentos se resuelven con losetas hidráulicas que imitan
los diseños cerámicos, pero también se utiliza el pavimento de mosaico cerámico
en edificios con mayores presupuestos[5].
Este tipo de pavimento se componía con piezas pequeñas de diferente tamaño y
geometría realizadas con gres porcelánico coloreado en masa, fabricado con monococción
a 1300ºC. Este material constituía un producto a la vanguardia de las mejoras
tecnológicas de la época ya que sus características técnicas permitían una gran
durabilidad y resistencia. Este producto lo producía la Fábrica de Mosaico Nolla
situada en Meliana, imitando los modelos de la fábrica inglesa de Maw. Las posibilidades
de diseño por combinación de las teselas eran casi infinitas y los proyectos
de colocación eran de tipo personalizado y dado su elevado coste en el Cabanyal
lo encontramos principalmente en paños de fachada, dinteles corridos, etc.
3.
Revestimientos
horizontales
3.1. Sotabalcones. Los encontramos principalmente en las arquitecturas más antiguas, correspondiendo también su decoración a diseños de la segunda mitad del siglo XIX. Si bien también aparecen piezas de relieve posteriores, de una gran calidad, en arquitecturas que muestran un gusto más refinado.
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Sotabalcón, molduras, placas de señalización,
dovela y ménsula de loza
3.2.
Voladizos.
3.3.
Alféizar
4.
Revestimientos
de paramentos verticales planos. Dentro de esta categoría observamos todo tipo de
aplicaciones.
4.1.
Una de las mas llamativas es el revestimiento completo de fachada
respondiendo a diferentes criterios según la arquitectura: como un gran telón
de fondo en el que como dice Josep Boira[6]
se exterioriza la vida cotidiana hacia la calle como escenario. Las
combinaciones, cada una con su propia personalidad van desde los diseños más
sencillos hasta las resoluciones más estudiadas
4.1.1. Revestimientos monócromos
combinados con resaltes en estuco
4.1.2. Revestimientos monócromos
combinados con azulejos decorados
4.1.3. Revestimientos
bicromáticos sencillos o combinados
4.1.4. Revestimientos polícromos
tipo mosaico
4.1.5. Revestimientos con azulejos decorados, sencillos o
combinados, etc.
4.2. Arrimaderos Este tipo de aplicaciones consiste en el revestimiento a modo de zócalo de aproximadamente un metro de altura que recorre el perímetro de estancias del interior de la vivienda o las escaleras de acceso a las plantas superiores.
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Arrimadero
En el Cabanyal se utilizaron
profusamente ya que además de embellecer las entradas y salones de las casas,
aislaban de la humedad en las plantas bajas. Como curiosidad en este barrio
también los encontramos en las habitaciones y en algún caso en fachadas a la
altura de la balconada. Las tipologías que encontramos son las siguientes:
4.2.1.
De paño liso
4.2.2.
Seriado
4.2.3.
Corrido
4.2.3.1.
Por repetición sencilla o en banda vertical
4.2.3.2.
Por repetición compleja
4.2.3.2.1.
Completa
4.2.3.2.2.
Subordinada
4.2.3.2.3.
Descendente
4.2.3.2.4.
Ascendente
4.2.4.
Combinado
4.3.
En este apartado tendríamos también que incluir otro tipo de
aplicaciones como los paños de fachada, líneas de imposta, frisos, hastiales,
elementos de remate, marcos de vano, jambas, dovelas, aleros, etc.
5.
Sistemas
de cubierta
5.2.
Las cubiertas son de teja árabe o planas de loseta de terracota
5.3.
Aquí destacan las piezas de forma que encontramos como gárgolas, acróteras,
pináculos y remates.
6.
Revestimientos
murales
Abundan los paneles religiosos de Vía Crucis, que marcan los pasos que forman parte de la conocida Semana Santa Marinera, la segunda fiesta popular y de tradición en Valencia, después de las Fallas. También encontramos algún panel religioso dedicados a advocaciones.
7.
Sanitarios
Encontramos revestimientos de baño, algunas piezas complementarias y todavía se pueden observar sistemas de canalización realizadas en terracota.
8.
Cerámicas
ornamentales
De este tipo de cerámicas las que más destacan son las ménsulas, dovelas, aleros, remates, pináculos, medallones, respiraderos y cabujones.
9. Mobiliario residencial
Con respecto a estas tipologías se dispone de menos información pues todavía está en proceso de elaboración un trabajo de campo exhaustivo, pero tras las primeras prospecciones se ha verificado la presencia de bancos, fuentes, sinaís, maceteros y jardineras.
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En cuanto a la tipología de piezas el Cabanyal ofrece un muestrario rico de las
variedades de la época:
1.
De
superficie plana abundan el azulejo sencillo y el biselado en
diversos formatos. Pero también encontramos tacos u olambrillas, cenefas,
teselas, cintas, rodapiés y zócalos (sencillos y con bisel superior.
2.
Piezas
Complementarias. Completando revestimientos se utilizan piezas
esquineras (cubrecanto sencillo y con ángulo, zócalos cubrecanto, y
cubrecantos con ángulo) y remates (molduras planas o sencillas, baquetillas, ángulos
salientes de moldura sencilla y ángulos de baquetilla.
Si enfocamos nuestro análisis desde el punto de vista de la tecnología
de producto el Cabanyal muestra piezas de terracota, mayólica, loza calcárea
y gres compuesto, lo que muestra la riqueza y variedad de productos.
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| Piezas de forma de loza y ladrillos vidriados |
Piezas de superficie plana y complementarias |
Volviendo a las cerámicas vidriadas las encontramos con vidriados de
colores planos o decoradas con diferentes técnicas:
-
Pintadas a mano con pincel probablemente sobre estarcidos. Este tipo de
decoración se asocia sobretodo con los revestimientos murales de tipo
religioso, y las imitaciones de marmoleado.
-
Pintadas por el sistema de trepas. Este procedimiento fue el inicio de
una incipiente industrialización, ya que se trata de un sistema semiartesanal.
Las altas cotas de calidad y perfección alcanzadas por las fábricas
valencianas en este tipo de decoración quedan patentes en el amplísimo
muestrario que encontramos en los poblados marítimos y serán junto con el
mosaico y los dameros las técnicas decorativas cerámicas que caracterizarán
el denominado modernismo popular valenciano.
-
Estampaciones, que parecen realizadas con la técnica desarrollada por
la Fábrica de Pickman (la Cartuja de Sevilla), con prensas de vapor.
-
Estampaciones serigráficas.
-
Decoradas con entubado, este tipo de producto por su complejidad y
materiales no lo manufacturaban todas las fábricas, constituía un producto de
vanguardia especialmente valorado.
-
Azulejos arista, técnica con la que sucedía lo mismo que con la
anterior.
Si nos atenemos a las composiciones ornamentales, encontramos un muestrario amplísimo: composiciones lineales o de bandas, sembrados, cuadriculados sencillos, rombolidales, sinusoides u ortogonales, dameros, composiciones radiales, etc.
Conclusiones finales.
El conjunto del Cabanyal-Canyamelar-Cap de França es un todo unitario a
nivel urbanístico y arquitectónico con unas peculiaridades únicas por las que
fue declarado Bien de Interés Cultural en 1.993. La arquitectura de tipo
popular que lo caracteriza muestra unas tipologías irrepetibles en las que la
cerámica es un elemento característico y como se puede concluir de lo expuesto
anteriormente, de una riqueza casi inabarcable tanto por la personalidad y
peculiaridad de las composiciones como por la variedad de estilos, motivos
ornamentales y características técnicas de producto.
Constituye una colección de las producciones cerámicas valencianas de
finales del siglo XIX hasta la Guerra Civil española, digna de catalogarse como
un museo al aire libre. La Comunidad Valenciana tiene entre sus principales
ingresos los derivados del turismo y dentro de este sector destaca cada vez más
el llamado turismo cultural frente al turismo de puro entretenimiento y
descanso. La sociedad se interesa más que nunca por el patrimonio histórico y
disfrutar de él es uno de sus objetivos para su tiempo libre. Acorde con este
espíritu dentro de la disciplina de la Museología surge un proyecto llamado Museo
sin Fronteras, original apuesta experimentada primero en Austria, con
excelentes resultados y después en Alemania e Italia, que “consiste en
aplicar técnicas museológicas al territorio, a objetos y lugares que no pueden
encerrarse ni transportarse y que es necesario ir a ver en su contexto
originario: proponer el territorio escogido como una sala de exposición a cielo
abierto”[8].
España desde 1995 participa en esta cooperación cultural con dos itinerarios.
Después de un verdadero y serio plan de conservación y rehabilitación (en los
casos necesarios) el Cabanyal-Canyamelar-Cap de França
podría constituir un itinerario nuevo de Museo
sin Fronteras , puesto que en lo que respecta a cerámica arquitectónica se
le puede calificar actualmente de museo al aire libre.
Diversas
instituciones y entidades han manifestado la importancia de medidas especiales
de conservación y estudio de estas producciones ya que como dice Antonio Perca
al respecto “los casos más significativos de la pérdida de una parte de
nuestra identidad, sean los que se refieren a esa faceta del desarrollo urbano más
cotidiano, en forma de viviendas de carácter menos ostentoso (...).
Manifestaciones expuestas en un mayor grado a la incomprensión, a la falta de
sensibilidad”. “Demasiado comunes son argumentos tales , y tan peregrinos en
la mayoría de los casos, como la escasa significación histórico-artística de
las composiciones, el escaso valor preferentemente cuando de elementos
industriales se trata, ... el no estar acordes con los nuevos usos, etc., etc.
Unos argumentos que la mayoría de las veces no son sino la máscara del
desconocimiento y de la falta de sensibilidad hacia el pasado”.[9]
Las medidas de protección y conservación son urgentes, la Cerámica de
Aplicación Arquitectónica que luce y personaliza al Cabanyal constituye una
manifestación artística única dentro del Arte, la Cultura y la Historia del
pueblo valenciano, que ha tenido en la cerámica uno de los testimonios más
representativos de su cultura a lo largo de la historia (como se resumió en la
introducción). Su destrucción sería una pérdida artística y cultural
irreparable y no sólo eso sino que además con ella desaparecería una de las
principales fuentes documentales para reconstruir la historia y cronología de
las fábricas valencianas que dieron origen al peculiar modernismo valenciano, y
de fuente de información sobre procesos relativos a la Historia de la Cerámica
y del Diseño.
“ Destruir o eliminar no sólo es el resultado de una acción negativa,
sino también el de la omisión y falta de acciones para evitar la destrucción”[10]
“... se entiende por expoliación toda acción u omisión que ponga en
peligro de pérdida o destrucción todos o algunos de los valores de los bienes
que integran el Patrimonio Histórico Español”[11]
“La noción de monumento histórico comprende tanto la creación
arquitectónica aislada, como el ambiente urbano o paisajístico que constituya
el testimonio de una civilización particular, de una evolución significativa o
de un acontecimiento histórico. Esta noción se aplica no sólo a las grandes
obras, sino también a las obras modestas que con el tiempo hayan adquirido un
carácter cultural.”[12]
La
Cerámica Arquitectónica del Cabanyal que algunos podrían calificar de
manifestación artística modesta contemplada aisladamente, es innegable que en
conjunto adquiere una calificación de importante, calificación que fue
refrendada con la declaración de este conjunto como, B.I.C. en 1993, entre
otras cosas por el desarrollo de una
arquitectura popular de clara
raigambre eclecticista. El conjunto de cerámica existente en el
Cabanyal-Canyamelar-Cap de França constituye una colección de cerámica
valenciana de finales del XIX y primera mitad del XX única en Europa, tanto por
sus características anteriormente resumidas, como por la densidad de su
presencia. La descatalogación de 363 edificios que representan un 47% del total
de protegidos, el derribo de más de 1.600 viviendas y la sustitución por
nuevas edificaciones de arquitectura extraña para este barrio, formando una
barrera entre los restos de cerámica que quedaran, implicaría una destrucción
del conjunto que hoy forma la cerámica existente, con pérdida irreparable de
los valores que representa este conjunto.
Carmen Sevilla Madrid
Licenciada en Historia del Arte
Perito en Cerámica Artística
Profesora de la Escuela Superior
de Cerámica de Manises
[1] J. Pérez
Camps y R. Requena Díez Taulells de
Manises 1.900-1936 Ayuntamiento de Manises y Museo de Cerámica de
Manises 1987
[2]
D. Benito Goerlich La Arquitectura del Eclecticismo en Valencia Ayuntamiento de
Valencia 1983
[3] C.
Gracia Història de l’Art Valencià Edicions
Alfons el Magnànim 1995
[4]
C. Gracia
[5] R.
Pastor Vila Análisis y recopilación
tipológica de vivienda en el Cabanyal-Canyamelar: 1900-1936 Master Técnicas
de intervención en el Patrimonio Arquitectónico. Universidad Politécnica
de Valencia 1995
[6] Josep
V. Boira Maiques Valencia Barrio a
Barrio. El Cabanyal-Canyamelar. Ayuntamiento de Valencia 1987
[7] J. Pérez Camps y R. Requena Díez
[8] Luca de Tena, Consuelo. “Museo sin Fronteras” Descubrir el Arte Año III nº25. Marzo 2001Alianza Ediciones. Madrid
[9] Antonio Perla Principios y Criterios para la Restauración de la Cerámica Aplicada a la Arquitectura. Ponencia del Seminario Rehabilitación de la Azulejería en la Arquitectura celebrado en Valencia en Noviembre de 1.993. Asociación de Ceramología 1.995
[10] Antonio Perla (Id)
[11] Ley del Patrimonio Histórico Español, 25 de Junio de 1985. Artículo 4º
[12] Carta Internacional para la Conservación de los Monumentos. Suscrita en Venecia en 1964. Artículo VI